La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió una respuesta oficial a la intimación realizada por la Inspección General de Justicia (IGJ), lo que ha escalado la disputa entre ambas entidades sobre el control de los balances y la supervisión administrativa del fútbol argentino. Este enfrentamiento pone de manifiesto la necesidad de mayor transparencia en la gestión de las cuentas del organismo.
Requerimientos de la IGJ sobre los balances de la AFA
La IGJ, encabezada por Daniel Roque Vítolo, solicita a la AFA y a la Liga Profesional de Fútbol aclaraciones sobre partidas globales que superan los USD 450 millones en sus estados contables. Según el organismo, estas cifras, acumuladas a lo largo de los últimos ocho años, carecen del desglose necesario y las observaciones realizadas previamente no han sido respondidas. En declaraciones a un medio local, Vítolo expresó: “Confiamos en que tanto la AFA como la Superliga expliquen correctamente los contenidos internos de rubros globales que, en conjunto, superan los USD 450 millones”.
Frente a esta situación, la AFA, presidida por Claudio “Chiqui” Tapia, presentó un descargo formal de sus ejercicios contables de 2017 a 2023. En su comunicado, la entidad busca aclarar su posición tanto a las asociaciones socias como al público, argumentando que ha respaldado sus respuestas con hechos objetivos y documentación pública.
Postura de la AFA y los antecedentes del conflicto
Desde la AFA sostienen que todos los balances requeridos fueron presentados y carecen de incumplimientos. Aseguran que han aportado la documentación en tiempo y forma y que solo una observación fue notificada y respondida de inmediato. Adicionalmente, destacan la obtención de certificados de vigencia y domicilio emitidos por la IGJ, que corroboran su cumplimiento.
La AFA argumenta que el cambio de jurisdicción, que se realizó desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia la Provincia de Buenos Aires, fue debidamente fiscalizado por veedores de la IGJ y estuvo en conformidad con la normativa vigente. “Es falso que la AFA se escapó”, enfatiza el comunicado.
Examen adicional por parte de la IGJ
La IGJ sostiene que las diferencias contables y la magnitud de las partidas requieren una evaluación exhaustiva, tanto de la AFA como de los auditores externos encargados de validar los balances. Vítolo indicó que son necesarias explicaciones técnicas sobre la prevención de lavado de dinero y la trazabilidad de los fondos, en el contexto de investigaciones penales sobre el uso de recursos dentro de la AFA.
Por su parte, la AFA afirma que no se le han notificado formalmente la mayoría de las observaciones y critica las demoras por parte de la IGJ, señalando que algunas solicitudes han llevado más de 700 días hábiles sin respuesta.
Posibles consecuencias de la falta de respuesta
Vítolo advirtió que si la AFA no ofrece una respuesta satisfactoria antes del 20 de enero de 2026, propondrá al Ministerio de Justicia la designación de un veedor contable para investigar los documentos de la AFA y la Liga Profesional, con el fin de esclarecer la gestión de fondos. “Si no contesta la AFA…, seguramente propondremos al Ministerio la designación de un veedor contable”, aseveró.
La AFA se opone a la necesidad de tales medidas y argumenta que se deben realizar los controles bajo el marco legal correspondiente. Alega que la divulgación pública de imputaciones sin fundamento documental constituye una presión mediática que no refleja una fiscalización transparente.
El escándalo FIFA Gate y su comparación
La IGJ comparó esta situación con el escándalo FIFA Gate, que reveló una amplia red de corrupción. Según Vítolo, cualquier desvío de fondos en la AFA podría tener un impacto mayor al también escandaloso caso internacional, cuya cifra llegaba a USD 200 millones. “Las partidas en revisión en la AFA superan ya los USD 400 millones”, destacó.
La responsabilidad, en caso de que se comprueben ilícitos, recaería de manera individual sobre los miembros del Consejo Directivo, dirigentes de clubes y los fiscalizadores que han avalado el manejo de recursos, sin comprometer a la AFA como una entidad.
En medio de este conflicto administrativo, han surgido varias causas que examinan de cerca el manejo del dinero en la AFA y sus principales autoridades. Ayer, Tapia se pronunció al respecto, indicando: “Lo llevo tranquilo, no estoy imputado”.

















