Una reciente encuesta de la consultora KPMG revela que el impuesto a los Ingresos Brutos continúa siendo el tributo que más afecta a las empresas argentinas. Este impuesto, considerado “en cascada”, incrementa considerablemente los costos de producción y representa un desafío significativo para los negocios en el país.
El impacto de Ingresos Brutos en 2025
La undécima “Encuesta Anual” recopiló las opiniones de más de 80 especialistas en impuestos de empresas medianas y grandes, enfocándose en la presión fiscal y su impacto en los precios y planes de inversión. En esta edición, la atención está centrada en el año 2025 y las expectativas para 2026.
“Una vez más, Ingresos Brutos lidera la lista de impuestos que encarecen de manera determinante los precios de productos y servicios”, detalló Fernando Quiroga Lafargue, socio de Impuestos Corporativos de KPMG. Durante 2025, el 60,81% de los encuestados identificó a este tributo como el más gravoso, un aumento respecto al 54% del año anterior.
Los hallazgos más destacados de la encuesta son los siguientes:
- 60,81% de los encuestados sostiene que Ingresos Brutos impacta de forma importante en los precios de venta.
- 35,14% afirma que el marco fiscal ha obligado a desinvertir.
- La provincia de Buenos Aires se posiciona como la de mayor presión fiscal en el país.
- 83,78% tiene saldos favorables por exceso de pagos debido a la proliferación de regímenes de retención.
- El Ministerio de Economía es visto como el mejor interlocutor para resolver problemas fiscales.
- 57,97% cree que la presión fiscal permanecerá sin cambios en 2026.
- 81,16% planea mantener sus inversiones a pesar del contexto fiscal.
- Un notable 88,41% no percibe interés de las provincias en ofrecer incentivos fiscales.
- El replanteo del Impuesto sobre los Ingresos Brutos es la iniciativa más solicitada para fomentar inversiones.
- Igualmente, el 88,41% no observa disposición de las provincias para reformar leyes de coparticipación.
El rechazo hacia Ingresos Brutos se incrementa, alcanzando un 61% en este año, mientras que el IVA, un impuesto nacional, obtiene solo un 12,16% de rechazo, mostrando la magnitud del problema.
Causas del descontento tributario
Asimismo, un 30% de los encuestados mencionó que el año anterior hubo aumentos de alícuotas, principalmente en CABA, Buenos Aires y Santa Fe. Esto resalta una preocupación creciente entre los empresarios sobre la presión que ejercen estos impuestos sobre la actividad económica.
En términos de inversión, un 96% de los encuestados indicó que la carga fiscal ha impactado negativamente en sus decisiones, con solo un 4% reportando planes de expansión para 2025.
Las provincias con mayor carga impositiva son lideradas por Buenos Aires, seguidas por Misiones y CABA. Esta presión tributaria ha sido identificada como un freno para la oferta de bienes y servicios en estas jurisdicciones.
Percepción de organismos fiscales
En cuanto a la percepción acerca de la objetividad de los organismos fiscales, la Corte Suprema obtuvo la mejor calificación con un 6,24, aunque aún dista de ser considerada excelente. En contraste, AGIP y ARBA recibieron puntajes notablemente bajos, lo que refleja un descontento general con el manejo de políticas tributarias en el ámbito provincial.
A pesar de esta situación, un 81,2% de los encuestados mantiene planes de inversión y un 8,7% incluso planea aumentarlas. Sin embargo, las expectativas de reducción de impuestos permanecen bajas, especialmente en el ámbito provincial, donde casi un 90% no ve posibilidad de reformas sustanciales.
















