El operativo para la extracción de carpinchos en el barrio privado Nordelta, ubicado en el partido bonaerense de Tigre, alcanzó un punto crítico el pasado 13 de enero, cuando se llevaron a cabo la captura de seis ejemplares, lo que desató la indignación de vecinos y asociaciones ambientales de la zona.
Indignación por la forma de captura de los carpinchos
El conflicto se originó debido a la presencia de manadas de carpinchos en una zona de tránsito vehicular donde la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora. El operativo para retirarlos se inició el lunes 12 de enero, pero el uso de trampas no tuvo éxito y fue mal recibido por los defensores de la fauna local, quienes establecieron previamente que la extracción debería realizarse con la presencia de veedores y la comunicación del destino de los animales.
Sin embargo, los protectores denunciaron la captura de tres hembras y tres machos, quienes fueron supuestamente sedados y luego transportados en jaulas. Este procedimiento se llevó a cabo sin la presencia de los veedores, lo que generó más controversia. Federico, miembro de una de las asociaciones defensoras de los carpinchos, comentó: “Se había iniciado una demanda, pero se los llevaron a la fuerza, sin avisar nada, por medio de la justicia, hoy entre las 10 y las 11 de la mañana”.
Federico también criticó la falta de comunicación por parte de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires, señalando que la ausencia de notificaciones implica una caza ilegal. “No dieron ningún comunicado y eso implica una caza ilegal. Desde la fundación, cuatro veedores debían estar presentes, pero no dieron aviso”, añadió el ambientalista.
El conflicto se intensificó luego de que doce vecinos de Nordelta presentaran una demanda judicial argumentando molestias por la superpoblación de carpinchos, lo que motivó la intervención de las autoridades. No obstante, Federico aclaró: “Se los llevaron de forma ilegal porque no avisaron a los testigos del operativo o el lugar donde se los trasladaba. La fauna y flora de este lugar lleva más de 80 años, el humedal es de ellos, de los animales”.
Asimismo, instó a que se implementen corredores biológicos y reservas naturales para los animales, añadiendo que también se debería tomar en cuenta la reducción de la velocidad vehicular. “El que viene a comprar un lote acá, sabe que hay carpinchos desde hace años, y los negocios inmobiliarios millonarios no tienen en cuenta eso”, expresó. Federico, quien reside en Pacheco, aseguró que la mayoría de los vecinos no se incomodan con la presencia de los animales, ya que eran un conocimiento previo a la adquisición de sus hogares.
Finalmente, Federico apuntó al municipio de Tigre como responsable de la situación, afirmando: “El principal culpable es el municipio de Tigre que hace desastre con la naturaleza del partido porque es única en el mundo”.

















