El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) se alista para implementar una nueva metodología de medición de la inflación que tendrá lugar a partir de febrero. Este cambio busca actualizar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a los patrones de consumo actuales, incorporando nuevos bienes y servicios así como modificando las ponderaciones dentro del indicador.
Cambios en el método de medición
La actualización se basará en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) y supondrá alteraciones en la estructura de la muestra y en el peso relativo de los bienes y servicios en la canasta. Aunque los cambios técnicos estaban preparados desde marzo del año pasado y se esperaba su aplicación hacia fines de 2024, el Gobierno decidió posponer su implementación por motivos electorales.
El lanzamiento del nuevo IPC será crucial para la política económica, ya que el valor de la inflación adquirirá un rol central en la estrategia cambiaria, especialmente tras la introducción de nuevas bandas para el dólar.
Nueva estructura del IPC
El nuevo sistema incluirá una renovación de la ENGHO, base del relevamiento mensual de precios. Previo a estos cambios, el IPC se determinaba con una estructura de consumo de 2004, y ahora se actualizará a la correspondiente a 2018, con un mayor peso de los servicios, acorde a la tendencia observada en el Índice de Precios de la Ciudad de Buenos Aires.
En el último año, los servicios adquirieron mayor protagonismo: hasta noviembre, la inflación porteña acumuló un 28,3%, mientras que la nacional se ubicó en 27,9%. Entre las modificaciones más significativas, el índice pasará de 12 a 13 divisiones, y se reacomodarán las ponderaciones, con el rubro Vivienda aumentando su peso del 12% al 15% dentro del indicador.
Además, se incorporarán nuevos consumos, como servicios digitales y suscripciones a plataformas, con el objetivo de reflejar de manera más precisa el gasto real de los hogares.
El método actual de medición
Actualmente, el INDEC recurre al índice de Laspeyres, que compara precios actuales con los de un periodo base, manteniendo fijas las cantidades consumidas. A partir de este esquema, se calcula un promedio ponderado de precios incluidos en la canasta. Esta canasta vigente se compone de 12 divisiones, que incluyen categorías como Alimentos y Bebidas no alcohólicas, Vivienda, Salud y Transportes, entre otras.
Proyecciones sobre la nueva inflacion
Según estimaciones de consultoras privadas, la nueva metodología podría elevar la inflación algunos puntos en 2026 en comparación con el esquema actual, aunque sin cambios drásticos. El economista Ricardo Delgado, de Analytica, señaló que esta nueva medición impactará en las proyecciones oficiales, que consideran una inflación interanual del 10,1%.
Por otra parte, Lucio Garay Méndez, de Eco Go, indicó que el IPC será más alto debido al peso incrementado de los servicios en un año caracterizado por ajustes tarifarios. “A principio de año, se producirá la actualización de tarifas de luz y gas con la eliminación de subsidios. Adicionalmente, el plan de apertura comercial permitirá que los bienes tengan menores aumentos. Estos dos efectos combinados generarán una inflación más alta con la nueva metodología”, explicó.
