CÓRDOBA.- El martes 10 de octubre, compañeras y amigas de Camila “China” Merlo, una joven de 26 años, madre y trabajadora sexual, marcharon por las calles de la ciudad exigiendo justicia por su crimen. Sus restos fueron hallados en condiciones alarmantes tras una serie de descubrimientos inquietantes.
Hallazgo de los restos en Villa Urquiza
La situación se tornó dramática el domingo 16 de octubre, cuando la dueña de una vivienda en la calle Andalucía al 3100, en Villa Urquiza, contactó a la policía tras encontrar en su patio una bolsa que contenía un muslo humano. Su mascota había arrastrado el macabro hallazgo. La policía confirmó posteriormente que un tatuaje visible pertenecía a Merlo.
Días después, se encontraron más partes del cuerpo en un zanjón cercano, y la fiscal Eugenia Pérez Moreno tomó la causa, ordenando peritajes sobre los restos
El contexto de vulnerabilidad de la víctima
Camila Merlo vivía en una situación de vulnerabilidad y no tenía un domicilio fijo desde que llegó a Córdoba desde el interior de la provincia hace pocos meses. Según sus amigas, no fue víctima de un ajuste de cuentas, pero por el momento no hay sospechosos identificados en la causa.
La voz de las trabajadoras sexuales
Blanca Mendoza, de la filial Córdoba de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar), se expresó durante la marcha: “Camila era mujer, mamá, hermana, trabajadora sexual. Y otra vez estamos acá, pidiendo justicia. Salimos a trabajar y no sabemos si volveremos”.
El dolor de la familia
La madre de Merlo, Moira, reveló que su hija enfrentaba problemas de consumo de sustancias y que a pesar de sus esfuerzos por ayudarla, nunca tuvo los recursos necesarios. “Pedí ayuda al sistema, pero siempre estuve sola”, afirmó, añadiendo que jamás imaginó que su hija podría enfrentar una muerte así. “Voy a pedir justicia todos los días”, concluyó Moira.
Otros casos de femicidios en Córdoba
El caso de Camila no es un hecho aislado. En julio, Brenda Torres, otra joven de 24 años, fue asesinada y su cuerpo descuartizado. Dos hombres, Christian Alexis Aranda y Gustavo Martín Lencina, están acusados y detenidos por ese femicidio. Como el de Torres, este caso destaca la vulnerabilidad de las mujeres que, en situaciones de riesgo, son víctimas de actos atroces.
También se recuerda el caso de Milagro Bastos, de 22 años, cuyo cuerpo fue encontrado en el ropero de un expolicía, y el de Anahí Bulnes, maestra y trabajadora sexual, quien desapareció en diciembre de 2022 y fue asesinada en circunstancias similares. Por el crimen de Bulnes, Santiago Campos Matos fue condenado a prisión perpetua en 2024.


















