Una mujer de 56 años, identificada como Arlene Lillis, oriunda de Minnesota, falleció tras ser atacada por un tiburón mientras nadaba en una playa de las Islas Vírgenes de Estados Unidos. El incidente ocurrió el jueves 12 de octubre alrededor de las 16:30 en la playa de Dorsch.
Detalles del ataque en la playa de Dorsch
Según testimonios de testigos, Lillis fue atacada de forma repentina, sufriendo la amputación completa de uno de sus brazos, por debajo del codo. Christopher Carroll, un turista de Utah y exsocorrista, relató a un medio local que escuchó “gritos desesperados” provenientes del mar.
Carroll se lanzó al agua y encontró a la mujer gravemente herida, pero aún consciente. “Estaba hablando. Solo intentaba tranquilizarla”, afirmó. Otro bañista, Ryan Connot, de Nebraska, se unió al rescate, y ambos lograron llevarla hasta la orilla. Durante el trayecto, Lillis alcanzó a mencionar su nombre y expresó su temor por su vida.
A pesar de los esfuerzos por auxiliarla, la mujer falleció en la playa debido a una gran pérdida de sangre. El Departamento de Policía de las Islas Vírgenes informó que recibió un llamado de emergencia a las 16:28 y que unidades marítimas y equipos médicos acudieron rápidamente al lugar.
Investigaciones en marcha tras el suceso
Las autoridades están investigando si hubo una segunda persona herida durante el ataque y han acordonado la zona. Hasta el momento, no se ha confirmado la especie de tiburón involucrada en el incidente.
La región es conocida por tener una abundante población de tiburones, incluidos tiburones tigre y tiburones de arrecife del Caribe. Sin embargo, los ataques son extremadamente raros; según datos del Museo de Florida, solo se han registrado tres ataques de tiburón en las Islas Vírgenes estadounidenses desde 1580.
Reacciones locales tras la tragedia
En respuesta al trágico suceso, el gobernador Albert Bryan Jr. y el vicegobernador Tregenza A. Roach emitieron un comunicado conjunto en el que expresaron sus condolencias a la familia de la víctima, a la vez que destacaron la rápida intervención de los rescatistas y de quienes acudieron en su ayuda.
Por su parte, Gavin Naylor, director del Programa de Investigación de Tiburones de Florida, indicó que los tiburones suelen evitar el contacto con humanos. En caso de un encuentro peligroso, Naylor recomendó golpear al animal en el hocico para que se aleje.


















