El conflicto educativo en la provincia de Buenos Aires se intensifica a medida que los docentes reclaman mejoras salariales y una nueva Ley de Financiamiento Educativo. La organización que lidera Sonia Alesso advirtió sobre la posibilidad de que el inicio de clases se vea afectado si las negociaciones no avanzan en los próximos días, generando preocupación en familias y autoridades.
Desde el Gobierno provincial indicaron que la propuesta salarial presentada busca sostener la negociación abierta; sin embargo, los gremios argumentan que el aumento ofrecido no es suficiente para contrarrestar la inflación acumulada. Actualmente, se propone un incremento del 3%, pero, según los sindicatos, este porcentaje no toma como base el salario de bolsillo de enero, reduciendo su impacto real a aproximadamente un 1,5%.
Ate también presiona por mejoras salariales
En un contexto similar, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) bonaerense ha solicitado al gobernador Axel Kicillof una convocatoria urgente a paritarias. El gremio busca prevenir que los empleados públicos enfrenten el año con una pérdida de poder adquisitivo, destacando que el pedido se fundamenta en la necesidad de iniciar el año sin una disminución real del salario.
En su comunicado, ATE destacó que los estatales han sufrido una pérdida del 13,5% en sus ingresos durante los últimos dos años, lo que ha llevado a exigir una recomposición salarial que permita mejorar sus condiciones económicas. Asimismo, pidieron un incremento de emergencia para el personal auxiliar de la educación.
La semana pasada, el Ejecutivo provincial había elevado su oferta salarial del 2% al 3%, pero fue rechazada por los gremios docentes. El escenario de negociación se presenta complicado, marcado por la inflación y la caída del poder adquisitivo, lo que dificulta los acuerdos salariales entre las partes.
Un escenario complejo en el arranque del año
La posibilidad de un paro el 2 de marzo se perfila como el primer conflicto educativo del año en el país. Las expectativas se centran en una nueva convocatoria que permita reanudar el diálogo y asegurar el comienzo del ciclo lectivo sin inconvenientes. Las próximas horas serán cruciales para definir si las clases comenzarán con normalidad o si la situación se torna más compleja.
