El gremio docente rionegrino manifestó su descontento ante la decisión del Gobierno provincial de postergar nuevamente la paritaria del sector, a tan solo un mes del inicio de clases. La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) advirtió que esta dilación compromete aún más las condiciones laborales y educativas en la provincia.
La postergación de la paritaria y sus consecuencias
En un contundente comunicado, UnTER denunció que el jueves 5 de febrero el Gobierno provincial avanza en las reuniones con otros sindicatos, pero decide retrasar un día más la convocatoria a los docentes. Esta acción, para el gremio, es parte de un ataque sistemático hacia los trabajadores de la educación, manifestando que “no es casual ni técnica”, sino una definición política.
La organización sindical calificó la situación como insostenible, tras más de cuatro meses de dilaciones y promesas incumplidas, en un contexto de salarios deteriorados y pérdida constante del poder adquisitivo. Desde UnTER cuestionaron el discurso oficial que sostiene que los salarios superan a la inflación, alegando que la realidad cotidiana desmiente dicha afirmación.
“Instalaron el relato de que le ‘ganamos a la inflación’, cuando la realidad cotidiana desmiente brutalmente los números que el INDEC intenta maquillar”, señalaron desde el gremio.
UnTER también advirtió que esta postergación representa un abandonar la política educativa y un ajuste encubierto que afecta derechos conquistados. “Mientras hablan de diálogo, aplican un vaciamiento sistemático del presupuesto educativo”, añadieron.
Exigencias del gremio docente
En este complejo escenario, UnTER exigió la finalización inmediata de la dilación salarial y reclamó al Gobierno provincial que asuma su responsabilidad política con medidas concretas, que incluyen:
- Un plan de recomposición salarial inmediato, que recupere el poder adquisitivo perdido.
- El rechazo a los bonos, considerados como “parches” que aumentan la precarización laboral.
- Un salario testigo de $2.000.000, con actualización por Valor Índice.
- Una propuesta remunerativa y bonificable, que evite la licuación del salario y afecte derechos previsionales.
Finalmente, el gremio subrayó que la docencia rionegrina “no está pidiendo privilegios”, sino un salario real que permita vivir con dignidad. Advirtió que cada día de demora en la paritaria representa “un nuevo acto de ajuste” y demuestra la falta de compromiso del Gobierno con la educación pública.
