El Gobierno argentino ha salido a aclarar la situación del monotributo, tras las versiones que circulan sobre su posible eliminación. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, expresó su intención de brindar claridad a más de cuatro millones de pequeños contribuyentes, en el contexto de un plan de reformas laborales y tributarias que se están considerando.
Sottos: declaraciones clave sobre el futuro del monotributo
En una reciente entrevista radial, Sturzenegger subrayó que el objetivo del Gobierno es mejorar el mercado laboral, lo que incluirá la reducción de costos y el aumento del salario real. Destacó la carga impositiva que afecta la contratación laboral y criticó la “intermediación excesiva” entre trabajadores y empleadores.
Al respecto, el ministro afirmó:
- “Todos quieren morder”, refiriéndose a la presión de sindicatos, empresarios y la carga fiscal que encarece las relaciones laborales.
- Si se disminuyera esa intermediación, “podríamos subir el salario $100.000 por mes a cada trabajador”.
- El Gobierno busca mayor claridad y certidumbre en la Ley de Contrato de Trabajo, sin contemplar su eliminación.
Sturzenegger también advirtió sobre la “industria” de los juicios laborales, perspectiva que genera incertidumbre cuando las indemnizaciones son superiores a lo legalmente establecido.
Sobre la discusión de la reforma del monotributo
Las especulaciones sobre un cambio en el régimen del monotributo resurgieron tras informes de que el ministro de Economía, Luis Caputo, habría enviado propuestas a empresarios para debatir un posible sustituto. Aunque Sturzenegger no confirmó dicha información, resaltó que:
- Caputo se encuentra trabajando en la organización de los tres regímenes tributarios existentes: relación de dependencia, autónomos y monotributo.
- Las diferencias en las alícuotas crean desigualdades y distorsiones.
- El Gobierno busca reducir la carga fiscal del empleo y establecer un esquema tributario más coherente.
El ministro mencionó que, antes de la llegada de Javier Milei al Gobierno, el límite del monotributo era bajo, forzando a muchos profesionales a cambiar al Régimen General. Con la reforma actual, se amplió este límite, aunque con una alícuota más alta y progresiva, similar a la del impuesto a las Ganancias.
Opciones consideradas para reemplazar el régimen actual
A pesar de no ofrecer detalles concretos, diferentes rumores sugieren que el Gobierno evalúa un sistema gradual para facilitar la transición del monotributo al Régimen General, respondiendo así a uno de los principales reclamos de los contribuyentes.
Entre las alternativas mencionadas se encuentran:
- Un rediseño que incluya incentivos fiscales para nuevas actividades.
- Un esquema más progresivo, alineado con los ingresos reales de los contribuyentes.
- El FMI ha solicitado en su último informe que se revise el régimen, argumentando que este “erosiona la base tributaria”.
La revisión del régimen responde a la necesidad de simplificar el sistema tributario, evitar la informalidad y adaptarlo a la creciente digitalización de la economía.
Puntos centrales del proyecto laboral vinculado a la reforma
La discusión sobre el monotributo forma parte de un paquete de propuestas laborales basadas en un proyecto de Romina Diez y el DNU 70/23. Entre los cambios propuestos destacan:
- Jornada laboral: posibilidad de ampliarla hasta 12 horas diarias mediante acuerdo.
- Vacaciones: fraccionamiento del período según negociación individual.
- Indemnizaciones: opción de pago en hasta 12 cuotas para pymes.
- Flexibilización de convenios: implementación de banco de horas y esquemas por sector.
- Salario en especie: reintegración del ticket canasta y otros beneficios no remunerativos.
- Incentivos fiscales para pymes que contraten trabajadores, con el objetivo de fomentar el empleo formal.
El Gobierno sostiene que estas modificaciones buscan mejorar la competitividad del mercado laboral, reducir la litigiosidad y facilitar la contratación, mientras continúan evaluando el futuro del monotributo.
