La primera jornada de la paritaria nacional docente, convocada por el Gobierno nacional, fracasó en medio de un paro de 24 horas que marcó el inicio del ciclo lectivo. La reunión, que culminó en un cuarto intermedio, dejó en evidencia la falta de avances en la discusión salarial, dado que el salario docente permanece estancado desde febrero del año pasado, cuando se estableció en $500.000.
El Gobierno ofrece aumento del 0%
Los representantes de los gremios docentes fueron recibidos por el secretario de educación, Carlos Torrendel, y el secretario de trabajo, Julio Cordero. En este encuentro, el Gobierno ofreció a los docentes un aumento del 0%, lo que generó descontento en los miembros de las organizaciones sindicales. “Nos pusimos de muy mal humor. Fue una jornada poco agradable”, resumió uno de los secretarios generales en diálogo con El Destape.
Desde el ministerio de Capital Humano, se comunicó que “la competencia en materia salarial es de las provincias”, aclarando que son ellas las que deben alcanzar acuerdos con los gremios. Además, se enfatizó que la reunión se realizó debido a una medida cautelar que obligaba al diálogo.
Los distintos sindicatos docentes mantienen una premisa común: “Ningún docente debajo de la línea de pobreza”, que actualmente se establece en $1.360.299. “Estamos pidiendo por lo menos $500.000 más”, especificó otro de los gremialistas, mientras que cálculos de la CGT indican que el salario docente ha perdido 38.5 puntos de poder adquisitivo desde la asunción de Javier Milei como presidente en diciembre de 2023.
Situación crítica en el sistema educativo
La situación actual del salario docente es motivo de preocupación. “Nunca estuvo tan bajo como ahora”, expresó Sergio Romero, titular de la Unión de Docentes Argentinos, quien remarcó la falta de inversión en el sistema educativo y el desfinanciamiento de la educación técnica. En este contexto, la paritaria nacional docente establece el piso a partir del cual las provincias pueden negociar sus incrementos.
El inicio de las clases se complicó no solo por el paro nacional, que tuvo fuerte adhesión en 16 provincias, sino también por diversos conflictos a nivel provincial. “Es una manera de decirle a las autoridades que dialoguen y busquen soluciones. Habla mal de la gestión tener docentes por debajo de la línea de pobreza”, agregó Romero.
Críticas también se dirigieron hacia la provincia de Santa Fe, cuyo gobierno aplica la medida de asistencia perfecta, lo que podría llevar a una reducción del sueldo de los maestros. Durante el fin de semana, se enviaron correos electrónicos a las familias para generar confrontación entre padres y docentes. “Las decisiones de algunos gobernadores están intentando crear enfrentamientos entre los padres y los docentes”, cuestionó Jorge Sola de la CGT.
Además de la incesante demanda por mejoras salariales, los docentes enfatizan la necesidad de mejorar las condiciones laborales y el financiamiento de la educación. “Estamos de paro reclamándole al gobierno nacional que ponga a la educación como prioridad. Nuestra tradición de escuela pública de calidad debe ser sostenida con financiamiento”, afirmó Alejandro Salcedo de UDOCBA, quien mencionó la importancia del Fondo Nacional de Incentivo Docente.
Por el momento, no hay fecha establecida para retomar las negociaciones. La postura del Gobierno se mantiene firme, sosteniendo que no es su responsabilidad determinar el piso salarial para los educadores. El paro tuvo un alto acatamiento en provincias como Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe y Tucumán.


















