Formalizan denuncia por racismo contra argentina y piden prisión preventiva en Brasil

Formalizan denuncia por racismo contra argentina y piden prisión preventiva en Brasil

La situación judicial de Agostina Páez en Brasil se ha complicado en las últimas horas, tras la formalización de una denuncia en su contra por parte del Ministerio Público de Río de Janeiro. La acusación se centra en presuntos gestos racistas dirigidos a empleados de un bar en Ipanema, lo que ha llevado a solicitar su prisión preventiva.

Denuncias de racismo en un bar de Ipanema

Según detalla la acusación, Páez se encontraba en el establecimiento con dos amigas cuando, tras una discusión relacionada con el monto de la cuenta, utilizó expresiones despectivas hacia un empleado, vinculadas a su color de piel. “La imputada llamó ‘negro’ a un empleado con la intención de discriminarlo y menospreciarlo”, comunicó el Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ). Además, la joven supuestamente se dirigió a la cajera del bar llamándola “mono” y realizó gestos que imitaban a ese animal.

Solicitud de prisión preventiva

Medios locales informan que el fiscal encargado del caso considera insuficientes las medidas cautelares actualmente impuestas, que incluyen la retención de su pasaporte y la colocación de una tobillera electrónica. Por tal motivo, ha solicitado la prisión preventiva de la turista argentina.

Defensa legal y derechos humanos

Paralelamente, el estudio jurídico que representa a Páez presentó una petición ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) argumentando sobre “posibles afectaciones a derechos fundamentales reconocidos por instrumentos internacionales vigentes”. Los abogados defensores manifestaron: “Continuamos trabajando por las vías legales correspondientes, tanto en el ámbito interno como internacional”.

Contexto del incidente

El episodio que desató esta controversia tuvo lugar el miércoles 14 de enero, cuando la joven mantuvo un altercado en un bar de Río de Janeiro. De acuerdo a la denuncia, un empleado del local revisó las cámaras de seguridad y constató que la mujer se retiró imitando un mono, emitiendo sonidos despectivos.

La versión de Agostina Páez

En su defensa, Páez argumenta que el incidente ocurrió en un contexto de alta tensión, donde se sintió intimidada. Asegura que, junto a sus amigas, no podían abandonar el lugar y que les habrían cargado consumos que no solicitaron. Además, afirmó que varios empleados del bar realizaron gestos obscenos mientras se reían y las grababan. “Comenzaron a tocarse sus partes íntimas, como insinuando que algo nos iba a pasar; se reían, nos grababan”, declaró. “Ahí es cuando tengo esa reacción malísima”, admitió.

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