Una feroz tormenta eléctrica impactó al Gran Mendoza en la noche del viernes 23 de enero, sorprendiendo a los residentes con su inusitada violencia.
La combinación de lluvia, granizo y fuertes vientos generó un escenario caótico que dejó a muchos habitantes atónitos. Desde horas antes, se podían observar descargas eléctricas en el cielo mendocino, indicando la llegada de una tormenta intensa.
El fenómeno climático se desató durante aproximadamente 30 minutos, provocando disrupciones en el área metropolitana. Uno de los eventos afectados fue el partido entre Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán, que se disputaba en el Estadio Gargantini y debió ser suspendido ante la peligrosidad de las condiciones.
Hasta el momento, no se ha emitido un informe oficial de Defensa Civil sobre los posibles daños o inconvenientes que la tormenta pudo haber ocasionado en la región. Se espera que las autoridades informen sobre el estado de la situación en las próximas horas.

















