La reciente decisión de sancionar a los conductores que toman mate mientras manejan ha generado un intenso debate en Argentina, especialmente en el contexto de la temporada de vacaciones. En las últimas horas, se conoció que en Mendoza se podrán aplicar multas de hasta $500.000 a quienes sean sorprendidos con el mate en la mano al volante, despertando tanto críticas como apoyos en redes sociales.
La controversia en el tránsito argentino
La polémica ha cobrado fuerza entre quienes transitan por Mendoza y Córdoba, dos destinos turísticos clave en esta época del año. A nivel nacional, no existe una normativa específica que prohíba tomar mate mientras se conduce, aunque algunas provincias han implementado regulaciones propias enfocadas en la distracción del conductor.
Qué dice la legislación sobre conducción
La Ley Nacional de Tránsito 24.449, actualizada en marzo de 2025, establece que los conductores deben mantener ambas manos sobre el volante al conducir, a menos que necesiten realizar otras maniobras. Esta normativa también incluye consideraciones sobre automatización y asistencia a la conducción, aunque en Argentina los vehículos homologados no superan el Nivel 2 de automatización.
Aunque la ley no menciona de forma directa el consumo de mate, sí refuerza la importancia de evitar acciones que distraigan al conductor.
El enfoque de Mendoza
Mendoza, que no adhirió completamente a la nueva ley nacional, mantiene su propia legislación de tránsito, sancionada en 2018. Esta normativa estipula que los conductores deben “tener en todo momento el dominio efectivo del vehículo”, lo que implica que deben manejar con ambas manos en el volante, salvo en situaciones excepcionales.
Las autoridades provinciales aclaran que el verdadero tema no es el mate, sino el riesgo de distracción. Según Orlando Corvalán, director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de Mendoza, “tomar mate, agua o café puede generar una situación riesgosa si el conductor pierde el control del vehículo”. Las infracciones por estas conductas se consideran faltas gravísimas y se multan con 1.000 unidades fijas que equivalen a $500.000.
Críticas y defensas en torno a la medida
La nueva regulación ha suscitado opiniones encontradas. Para algunos, las sanciones resultan excesivas en comparación con otras conductas riesgosas al volante, como manipular pantallas táctiles o ajustar el aire acondicionado. Otros defensores argumentan que el mate, además de ser una fuente de distracción, conlleva el riesgo de derrames de líquidos calientes que pueden generar reacciones involuntarias.
Desde el gobierno mendocino aclararon que las infracciones solo podrán ser labradas a través de controles presenciales, ya que no hay cámaras que detecten este tipo de conducta.
Córdoba: un contexto incierto
En Córdoba, no ha habido una respuesta oficial sobre la posible implementación de un enfoque similar. Sin embargo, la discusión ya está en auge. En un país donde el mate forma parte de la cultura cotidiana, los ciudadanos se cuestionan si esta medida es una forma necesaria de mejorar la seguridad vial o si representa un límite excesivo a sus costumbres.


















