Durante el mes de febrero, las escrituras de propiedades en la provincia de Buenos Aires mostraron un incremento del 18% respecto a enero, con un total de 7.672 actos registrados. Esta recuperación estacional es habitual tras el descenso habitual durante el verano, cuando la actividad tiende a ser menor.
Sin embargo, las hipotecas presentaron un panorama diferente. En febrero se firmaron 1.046 contratos, marcando una caída del 26% en relación al mismo mes del año anterior y una disminución del 13% comparado con enero. Esto indica una reducción en el financiamiento para la adquisición de bienes inmuebles.
Análisis del mercado inmobiliario
El presidente del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, Guillermo Longhi, analizó el panorama y destacó las distintas dinámicas del sector. “Los números de febrero muestran una leve baja interanual en compraventas y una disminución más marcada en hipotecas”, comentó.
Longhi explicó que el comportamiento del mercado en los primeros meses del año a menudo está influenciado por factores estacionales, aunque también identificó el impacto de las condiciones financieras actuales. Aseguró que la actividad se enfrió tras diciembre, en parte debido al receso de verano y al aumento en las tasas de interés.
En el ámbito bancario, algunas entidades como Santander y BBVA han comenzado a ajustar sus condiciones de crédito. La reducción de tasas podría tener un efecto positivo en la demanda de vivienda en el corto plazo, aunque Longhi aclaró que el impacto real se evaluará en las próximas semanas.
Asimismo, mencionó que ciertas localidades, tales como Mar del Plata, La Plata y Vicente López, han concentrado una parte relevante de las escrituras, junto con zonas como Avellaneda, Tigre y Morón. También citó a Bahía Blanca y Tandil como áreas con un buen nivel de actividad.
Factores que impulsan el mercado
Desde el ámbito inmobiliario, la presidenta de la Cámara Inmobiliaria de la provincia de Buenos Aires (CIBA), Lilian Ledain, analizó las tendencias del mercado. En 2025, se registraron alrededor de 150.000 operaciones, la cifra más alta en casi dos décadas, gracias en parte al papel central del crédito hipotecario.
Ledain indicó que el acceso a financiamiento permitió que muchas familias transitaran del alquiler a la compra de vivienda. Este fenómeno se incrementó por la estabilización monetaria y el blanqueo de capitales, lo que propició un entorno favorable para las operaciones inmobiliarias.
Identificó un claro interés por viviendas usadas y accesibles, centrándose en casas ubicadas en áreas periféricas y departamentos de uno y dos ambientes. El rango de precios más buscado se sitúa entre u$s50.000 y u$s100.000, con un valor promedio de u$s90.000.
Expectativas para el futuro del sector inmobiliario
Con respecto a 2026, Ledain anticipa una recuperación similar a la primera mitad de 2025, aunque recordó la desaceleración experimentada en el segundo semestre del año pasado, influenciada por factores políticos y financieros.
El contexto electoral y la incertidumbre económica afectaron las decisiones de compra, junto con el aumento de tasas en los créditos hipotecarios, que limitó el acceso a financiamiento. Ledain enfatizó la importancia de lograr estabilidad macroeconómica para el futuro del mercado.
Finalmente, subrayó que durante el inicio de año, la actividad tiende a ser menor, pero se observa un interés creciente hacia fines de febrero y marzo. La evolución de las tasas de interés será fundamental para una posible recuperación, especialmente en los segmentos medios del mercado.
Con la leve caída interanual de febrero, el mercado inmobiliario de la provincia se encuentra en un proceso de transición, en el que se alternan signos de recuperación mensual con expectativas de mejora para los próximos meses. Longhi concluyó que el comportamiento del crédito hipotecario será clave para consolidar una recuperación sostenida en las escrituras.


















