La línea telefónica 103 de Bariloche, concebida como una central de emergencias, atraviesa un momento insólito debido al colapso por el inusual número de llamadas de vecinos que buscan permiso para hacer asados. Este fenómeno surge en el contexto de la emergencia ígnea que afecta a gran parte de Río Negro, especialmente por los incendios forestales que mantienen a la población en alerta.
Situación crítica por incendios forestales
La provincia ha declarado Emergencia Ígnea, una medida que prohíbe encender fuego al aire libre en zonas de bosque, montañas, senderos, así como en espacios públicos y áreas naturales no habilitadas. El Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) efectúa un monitoreo diario del riesgo de incendios y emite informes sobre la situación.
En Bariloche, el índice diario de riesgo contribuye a restricciones significativas, lo que incluye la prohibición de encender fuego en residencias. Solo se permite cocinar en lugares expresamente habilitados, sujeto a que el nivel de riesgo lo permita. Cuando el riesgo es catalogado como extremo, se prohíbe absolutamente el uso del fuego, incluso en campings y fogones.
La situación se vuelve crítica durante los fines de semana, momento en que la línea 103 registra un incremento en las llamadas. Carlos Madjinca, responsable de Protección Civil de Bariloche, afirmó que “cuando el índice del SPLIF señala que el riesgo es extremo, recibimos entre 40 y 50 llamadas cada turno de ocho horas para preguntar sobre el asado”.
Madjinca explicó que quienes llaman presentan diversas justificaciones, como la disponibilidad de mangueras o la instalación de parrillas, con la esperanza de obtener autorización. “No sé si es que la gente no entiende o si es que la costumbre está tan arraigada que no aceptan que no se puede”, expresó.
El funcionario advirtió que este uso intensivo de la línea es preocupante en caso de emergencias reales, ya que podría dificultar la respuesta ante incidentes más graves.
Prohibiciones específicas durante el verano
Las actuales restricciones establecidas por el gobierno de Río Negro incluyen, entre otras, la prohibición de:
- Realizar fuego en espacios públicos como playas, senderos y veredas.
- Realizar quemas de cualquier tipo, sin excepción.
Cuando el índice es extremo, se suman otras prohibiciones que afectan:
- El uso de fuego en terrenos privados o campings bajo la jurisdicción del SPLIF.
- Los campings privados no se ven afectados por esta última restricción.
Desde el Municipio de Bariloche se hace un llamado a la población y turistas a comprender que encender fuego al aire libre, incluso recreativamente, representa un riesgo significativo. El asado debe realizarse dentro de espacios cerrados y seguros cuando el índice de riesgo es extremo. Las restricciones, sin embargo, han generado controversias entre residentes y visitantes, especialmente recordando el grave incendio de 2021 que consumió más de 10.000 hectáreas.


















