En la provincia de Buenos Aires, el Plan Maestro del Río Salado avanza hacia su etapa final tras la aprobación del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que destinó 138 millones de dólares para la ejecución del Tramo V de la obra.
Intervención y mejoras en infraestructura hídrica
La iniciativa permitirá intervenir más de 95 kilómetros de cauce entre Bragado y Junín, impactando directamente en los distritos de Alberti y Chacabuco. El proyecto contempla el ensanche del río, dragados profundos, recintos de contención hídrica y la renovación de dieza puentes carreteros y ferroviarios.
Cierre estratégico de la laguna Rocha
Además, se ejecutará el cierre de la laguna Rocha, considerada una pieza estratégica para regular el caudal y prevenir inundaciones en la región. La licitación está prevista para comienzos de 2026, aunque el Gobierno nacional mantiene paralizada una etapa previa del plan.
Desafíos institucionales y riesgos hidráulicos
El avance provincial se desarrolla en un contexto de tensiones institucionales, ya que la falta de finalización del Tramo IV genera riesgos hidráulicos. Aun así, el BEI ha flexibilizado sus condiciones y ha avalado el cronograma bonaerense.
Impacto en la producción agrícola y ganadera
El impacto del proyecto es clave para la producción: la cuenca del Salado concentra gran parte de la ganadería y agricultura provincial y permitirá recuperar millones de hectáreas actualmente afectadas por anegamientos. Además, se incorporará tecnología de monitoreo hídrico junto al Instituto Nacional del Agua.
















