El oficialismo afina negociaciones en el presupuesto para garantizar una victoria crucial

El oficialismo afina negociaciones en el presupuesto para garantizar una victoria crucial

El debate sobre el presupuesto 2026 se presenta como una prueba de fuego para el oficialismo, que ha pasado de un enfoque rígido en la gobernabilidad a estrategias de negociación más flexibles. Las recientes concesiones a gobernadores de diversas provincias y bloques aliados demuestran que el objetivo ya no es solo ganar por un voto, sino lograr una victoria contundente que facilite la próxima reforma laboral.

Concesiones a Gobernadores y Promesas de Obras

En el oficialismo, se percibe un ambiente de confianza. A los gobernadores de Mendoza, San Juan y Catamarca se les otorgó la reforma de la ley de Glaciares, esencial para sus actividades mineras. Además, las provincias aliadas recibieron Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y promesas de obras públicas, así como la garantía de que la Nación apoyará sus solicitudes de endeudamiento. Un hito importante fue la promesa de que se girarán los fondos por coparticipación a la ciudad de Buenos Aires, dictaminado por la Corte Suprema.

A pesar de la satisfacción en el bloque del Pro, que había firmado en disidencia, el artículo incluido en el proyecto no establece un monto fijo, sino que otorga al jefe de Gabinete la facultad de realizar “adecuaciones presupuestarias” para cumplir con el 2,95% de la coparticipación.

Situación Financiera y Promesas en el Presupuesto

Actualmente, la Nación distribuye de forma automática el 1,40% de los fondos, aunque las transferencias semanales del 1,55% restantes no se estaban cumpliendo. El nuevo artículo reconoce estas obligaciones, pero deja el control de los montos y los tiempos a Manuel Adorni, un posible candidato libertario para suceder a Jorge Macri en la ciudad.

El bloque del Pro se mostró optimista tras la concesión, aunque algunos funcionarios como Carlos Guberman, secretario de Hacienda, han mantenido una postura firme frente a los reclamos de las provincias para que la nación transfiera fondos a las cajas previsionales no incorporadas a la Anses, lo que podría generar un impacto significativo en el superávit fiscal.

Negociaciones y Contingencias en la Oposición

Entre la resistencia del Ministerio de Economía, se desarrollan negociaciones más sutiles. Algunos sugieren que podría haber fondos para las cajas previsionales de las provincias que colaboren con el Gobierno en la modernización laboral. Sin embargo, la mayoría de las concesiones ya incluidas en el presupuesto parecen tener un bajo impacto fiscal.

La oposición se siente resignada frente a lo que consideran un ejercicio de poder del oficialismo. Suman un piso de 120 votos en contra del presupuesto, que incluye 93 diputados de Unión por la Patria, 22 de Provincias Unidas y otros sectores críticos. Sin embargo, un punto conflictivo podría ser el artículo 75, que propone derogar leyes relacionadas con el financiamiento universitario y la discapacidad.

El Rol de la Legislación Universitaria y de Discapacidad

A pesar de la aparente confianza del oficialismo, se vislumbra una falta de entusiasmo en algunos fraccionamientos de la oposición. La asignación del presupuesto destinado al año próximo alcanza los $4,8 billones, lo que genera cierta apatía en el radicalismo y el Pro para dar la batalla en torno a las universidades. En contraste, algunos diputados de Innovación Federal se manifestaron en disidencia, prometiendo hacer sentir su voz en la votación.

En cuanto a la ley de discapacidad, el oficialismo busca mitigar la presión opositora con el artículo 76, que estipula cómo se fijarán los aranceles para servicios. Sin embargo, queda por ver si estas medidas serán suficientes para evitar una derrota en la votación final.

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