El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, expresó su fuerte oposición al decreto 462/2025 del Gobierno nacional, que reestructura la administración del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estas declaraciones se realizaron durante la presentación de la edición número 13 de la revista MDA en la ciudad de Azul.
Impacto del Decreto
Rodríguez calificó el decreto, emitido por el presidente Javier Milei, como un intento de "destruir el INTA". Con esta normativa, se eliminará la autarquía del instituto, que ahora dependerá del Poder Ejecutivo, específicamente de la Secretaría de Agricultura. Esta medida forma parte de un plan de ajuste más amplio que afecta también al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y al Instituto Nacional de Semillas (INASE), que ha sido disuelto.
Consecuencias para la Ciencia y la Tecnología
El ministro definió el día como "triste para la ciencia y la tecnología" en Argentina, señalando que desde la llegada de Milei al poder, el sistema científico está sometido a un ataque sistemático. "Lo sufren las universidades y lo sufre también el CONICET", destacó Rodríguez. Además, enfatizó que el rol del Estado en estos sectores es imprescindible.
Problemas Estructurales en el INTA
Rodríguez también recordó los problemas que el INTA ha enfrentado bajo el actual gobierno, incluyendo retiros voluntarios, falta de reemplazos por jubilaciones y un desfinanciamiento sostenido durante 18 meses. Esto ha llevado a una pérdida de personal en las áreas de investigación. El ministro advirtió que existe un plan para "vaciar" las capacidades del INTA.
Aportaciones del INTA
El ministro lamentó la pérdida de una de las características más democráticas del INTA: su conducción tripartita entre la producción, el sistema científico tecnológico y el Estado. Afirmó que esta participación ha permitido el registro de más de 800 variedades de cultivos, cruciales para la agricultura en diversas regiones del país.
Defensa del INTA
Rodríguez refutó las afirmaciones del gobierno sobre la posibilidad de importar semillas, indicando que estas deben adaptarse a las condiciones locales, algo que el INTA ha logrado históricamente. Dirigiéndose a los miembros del INTA presentes, afirmó: "En la provincia de Buenos Aires vamos a dar la pelea; nuestra postura es muy clara. Queremos sostener este organismo tan importante para la producción".