La carga tributaria en la provincia de Buenos Aires se presenta como un desafío creciente para las cadenas productivas, afectando directamente los costos de producción. La complejidad y acumulación de impuestos nacionales, provinciales y municipales están exacerbando la situación económica.
Presión tributaria alcanza el 27,9% del valor agregado
La presión tributaria total en Buenos Aires alcanza el 27,9% del valor agregado, siendo que de este porcentaje, el 84,7% proviene de tributos nacionales. Entre ellos, el IVA se destaca como el impuesto de mayor peso, con una incidencia de 8,7%.
El impacto del Impuesto sobre los Ingresos Brutos
El mayor foco de distorsiones impositivas se encuentra en el nivel provincial, donde el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que representa 3,4% de la carga total, se aplica en cada etapa de la cadena productiva sin mecanismos de compensación. Este carácter multifásico genera un efecto en cascada, acumulando el tributo a lo largo del proceso productivo y elevando el precio final al consumidor.
La incidencia de tasas municipales en la producción
El nivel municipal también aporta a esta problemática, con tasas que equivalen a 0,9% de la carga total. En numerosos distritos bonaerenses, la tasa de seguridad e higiene se calcula como un porcentaje de los ingresos, replicando el esquema de Ingresos Brutos y profundizando la acumulación impositiva.
Una estructura tributaria que afecta la competitividad
El entramado tributario actual no actúa de forma aislada, sino que se superpone y complejiza aún más. Esto eleva los costos, reduce márgenes y merma la competitividad del sector productivo en un contexto donde la actividad económica muestra signos de retroceso.
El desafío de un sistema productivo en declive
Con una industria y un comercio en disminución, el peso de este esquema tributario se hace cada vez más difícil de afrontar. Esta situación pone de manifiesto uno de los principales problemas estructurales que enfrenta el sistema productivo en la provincia de Buenos Aires.















