El estrés como parte de la experiencia humana se ha convertido en un tema cada vez más relevante en el ámbito de la salud mental. En este contexto, la psicóloga y especialista en trauma psíquico, Sabina Alcarraz, ofrece una perspectiva valiosa sobre cómo afrontarlo de manera efectiva y saludable.
La importancia de enfrentar el estrés
“Estoy desbordada”, “no puedo más”, “todo se junta”. Estas frases resuenan en la vida cotidiana de muchas personas. Para Alcarraz, lo esencial radica en la forma en que decidimos posicionarnos frente a esos desafíos. “No podemos eliminar los problemas, pero sí desarrollar recursos internos para sobrellevarlos sin quebrarnos”, afirma la especialista.
Evitar lo incómodo puede ser contraproducente
Muchos creen que postergar o esquivar un problema disminuye el malestar. Sin embargo, Alcarraz advierte que “a largo plazo debilita la autoestima y refuerza la incapacidad”. Cada desafío enfrentado, aunque cause miedo, fortalece la percepción de eficacia personal, sostiene la psicóloga.
La batalla del diálogo interno
El diálogo interno juega un papel crucial en el manejo del estrés. Ante situaciones críticas, es común tener pensamientos extremos que aumentan la ansiedad. “Modificar la forma en que pensamos impacta directamente cómo actuamos, y por ende los resultados que obtenemos”, explica Alcarraz, quien brinda talleres en América Latina y Europa.
Cómo regular emociones intensas
El estrés activa emociones como miedo y frustración. “Sentirlas no es el problema; el riesgo aparece cuando se niegan o se tornan permanentes”, señala Alcarraz. Para manejar estas emociones, recomienda reconocerlas, aceptarlas y permitir que pasen sin quedarse estancadas.
El valor de no enfrentar el estrés en soledad
El aislamiento es una respuesta común ante el estrés, pero compartir la situación con alguien de confianza puede ofrecer una nueva perspectiva. El apoyo emocional correcto debe ofrecer contención sin dramatizar ni minimizar la situación.
Transformar desafíos en oportunidades de crecimiento
“Las situaciones estresantes pueden ser espacios de aprendizaje que fortalecen la autoestima y la autonomía emocional”, concluye Alcarraz. Enfrentar desafíos no significa hacerlo sin temor, sino avanzar a pesar de él, eligiendo la acción y el vínculo sobre la parálisis y el aislamiento.
