La audiencia más reciente en el proceso contra la jueza Julieta Makintach ha dejado una atmósfera de tensión y expectativa. La defensa no solo ha rechazado las acusaciones presentadas por la fiscal Analía Duarte, sino que ha sorprendido al pedir la absolución de Makintach y la renuncia de la fiscal al gobernador Axel Kicillof.
La defensa despliega su estrategia
Durante el alegato que se extendió por más de una hora, el equipo de abogados de Makintach, conformado por Nicolás Urrutia, Juan Martín Cerolini y Darío Saldaño, trató de desvirtuar cada uno de los cargos que pesan sobre ella. La defensa argumentó que la jueza no violó ninguna norma y que los cargos carecen de sustento probatorio.
Un momento clave ocurrió cuando Makintach se mostró visiblemente afectada, rompiendo en llanto al ver que su abogado presentaba imágenes privadas que fueron difundidas fuera de contexto. Además, los defensores indicaron que la jueza no tenía conocimiento del proyecto audiovisual relacionado con el caso.
Cargas sobre la fiscalía y la mediáticas promesas
El abogado Darío Saldaño enfatizó que no se puede acusar a alguien por hechos que no conoció ni pudo evitar, criticando la estrategia de la fiscalía. Alegó además que el estudio de Fernando Burlando estaba grabando y transmitiendo el juicio por redes, lo cual, según su opinión, merece una investigación similar.
Reacciones y expectativas ante el veredicto
Antes de concluir la audiencia, Makintach tuvo la oportunidad de hablar y, entre lágrimas, denunció haber sido víctima de espionaje y difamación. Afirmó que no desea regresar a su cargo en la justicia, aunque sostiene que no ha cometido delito alguno. “No quiero pertenecer más a la Justicia”, fueron sus contundentes palabras.
El secretario de la Secretaría Permanente de Enjuiciamiento de Magistrados, Ulises Giménez, anunció que el veredicto se dará a conocer el martes 18 de noviembre a las 10. Hasta entonces, la incertidumbre sobre el futuro de Makintach y su carrera judicial se mantendrá.


















