Según un informe de la consultora Kantar, Argentina se posiciona como líder mundial en tenencia de mascotas, con un especial auge en la población felina. Los datos revelan que los gatos ya están presentes en el 51% de los hogares argentinos, y su crecimiento ha alcanzado un 25% en los últimos cinco años, según la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA). Este fenómeno responde a un cambio en la percepción de los gatos como compañeros ideales para el estilo de vida moderno, donde el 75% de los dueños considera a sus mascotas como parte de la familia.
DESAFÍOS SANITARIOS DE LA CRECIENTE POBLACIÓN FELINA
Sin embargo, este amor por los felinos trae consigo nuevos desafíos sanitarios. El aumento de la población de gatos ha elevado el riesgo de infestaciones por parásitos externos e internos. Con más gatos en los hogares, patios y barrios, el riesgo de infestaciones por pulgas y garrapatas aumenta significativamente. Estos parásitos, que pueden causar desde dermatitis alérgica hasta enfermedades graves, representan una amenaza no solo para los animales, sino también para la salud de las familias. Hasta el 95% del ciclo de vida de las pulgas ocurre fuera del animal, creando reservorios de larvas en alfombras, grietas y camas, perpetuando la infestación con rapidez.
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Por otro lado, los gatos también están expuestos a parásitos internos como gusanos intestinales y, en algunas zonas, al gusano del corazón, transmitido por mosquitos. Estos parásitos pueden afectar gravemente la salud del animal sin que haya síntomas visibles hasta que el daño sea considerable. “El crecimiento de la población felina nos obliga a ser más proactivos. La prevención es salud, y la desparasitación integral es esencial”, asegura Juan Pablo Taroni, director de operaciones de Laboratorios König.
INNOVACIONES EN LA INDUSTRIA VETERINARIA
La industria veterinaria ha respondido a esta demanda con innovaciones significativas. Los antiparasitarios orales se han vuelto una alternativa moderna y efectiva, ofreciendo ventajas notables sobre los métodos tradicionales. Su aplicación es directa y su eficacia no se ve afectada por factores ambientales, garantizando un nivel de protección más homogéneo.
La tendencia actual apunta hacia soluciones de larga duración que simplifican el cumplimiento del tratamiento. En lugar de tratamientos mensuales, ahora existen opciones que garantizan protección prolongada con menos dosis anuales. “Desarrollamos un comprimido masticable llamado Cidar, que proporciona 60 días de protección continua con solo una dosis”, destaca Taroni.
Este nuevo medicamento no solo simplifica la vida de los tutores, sino que también ofrece un espectro completo de acción: elimina pulgas, garrapatas y ácaros, controla gusanos intestinales y protege contra el gusano del corazón.
Asimismo, este tratamiento corta el ciclo de las pulgas al eliminar a los adultos antes de que pongan huevos, reduciendo así la infestación en el hogar. Con solo seis administraciones al año, los gatos pueden estar protegidos de manera continua, eliminando el estrés asociado a las aplicaciones mensuales.
Finalmente, se recomienda un enfoque integral que combine tratamientos sistémicos con control ambiental, como la limpieza frecuente y el uso de productos que actúen sobre las formas inmaduras de los parásitos.
















