Comodoro Rivadavia vive momentos críticos debido al desplazamiento de tierras en la ladera sur del cerro Hermitte. Ante la magnitud del fenómeno, el Concejo Deliberante ha declarado la emergencia geológica y urbanística en la zona afectada. Hasta el momento, se han evacuado a 300 personas y más de 500 viviendas presentan diversos niveles de daño.
Barrios más afectados por los deslizamientos
La zona norte de la ciudad es la más comprometida, con un impacto significativo en los barrios Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos. En estos sectores, decenas de familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares ante el riesgo inminente de colapso de las estructuras.
Origen y magnitud del fenómeno
El movimiento del suelo comenzó en la madrugada del domingo y se intensificó a lo largo del día. El lunes, el municipio ordenó la autoevacuación inmediata como medida preventiva, mientras equipos de emergencia trabajan de manera constante en la zona.
Consecuencias estructurales y servicios esenciales
La situación ha ocasionado graves daños estructurales: se han registrado derrumbes parciales, grietas en las viviendas, hundimientos en calles y afectaciones en muros y techos. Además, el desplazamiento provocó roturas en instalaciones subterráneas de servicios esenciales como gas y agua, y un corte inesperado del suministro eléctrico durante la noche del incidente inicial.
Desalojo y asistencia a los damnificados
En las últimas horas, las autoridades han ordenado el desalojo total del barrio Médanos y el cierre del perímetro afectado, dado el alto riesgo que implica permanecer en esas áreas. Aunque algunos vecinos lograron evacuar a tiempo y rescatar parte de sus pertenencias, muchos otros no pudieron hacerlo debido a la rapidez con la que avanzó el fenómeno.
Alertas previas sobre la urbanización en la zona
Las familias damnificadas están siendo asistidas por personal municipal, fuerzas de seguridad y equipos de contención psicológica, que trabajan para apoyar a quienes han perdido sus viviendas o se han visto desplazados repentinamente. Un informe técnico elaborado en 2002 por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) ya había advertido sobre la peligrosidad de urbanizar el cerro Hermitte. El estudio alertaba que el barrio Sismográfica se asentaba sobre materiales removidos naturalmente, con una gran cantidad de espacios subterráneos.
Según ese documento, la intensa urbanización en la zona podría provocar hundimientos del terreno, roturas en viviendas, ductos y graves afectaciones en las redes de servicios, una advertencia que, más de dos décadas después, se ha vuelto extremadamente relevante.


















