La industria argentina enfrenta un nuevo desafío con la decisión de Alpek Polyester Argentina de cerrar su planta de reciclado Ecopek, ubicada en el Parque Industrial Zárate, en la provincia de Buenos Aires. La medida se toma en un contexto de menor demanda, falta de regulaciones específicas y creciente competencia internacional.
El cierre de Ecopek: razones y expectativas
La empresa, parte del grupo mexicano Alfa, notificó a sus clientes que la planta dejará de operar a partir del 31 de marzo de 2026. “Tras una cuidadosa evaluación, Alpek Polyester Argentina ha tomado la difícil decisión de cesar las operaciones de la planta de reciclaje Ecopek, a partir del 31 de marzo de 2026. Los principales factores que explican esta determinación son la baja demanda que ha sufrido el negocio en los últimos tiempos y la baja expectativa de que se pueda recuperar la misma sin un marco regulatorio que incentive el uso de material reciclado”, expresó la firma.
La compañía también quiso expresar su “más sincero agradecimiento a los empleados, clientes y proveedores por la confianza y colaboración brindadas a lo largo de este camino”, destacando el esfuerzo del equipo de Ecopek y de las personas involucradas en la cadena de recolección que se verán impactadas por esta decisión.
El impacto en los trabajadores y las condiciones del mercado
Fuentes cercanas indicaron que la empresa evalúa la situación de los cerca de 40 trabajadores afectados, considerando posibles desvinculaciones o reubicaciones dentro de la estructura local.
En el fondo de esta situación se encuentra la ausencia de una ley nacional de envases que promueva el uso de materiales reciclados. A diferencia de otros países de la región, la Argentina carece de exigencias e incentivos claros para que industrias, como la de bebidas, incorporen plástico reciclado en sus productos.
La planta Ecopek se dedicaba a la producción de PET reciclado (rPET), un material clave para envases. Sin embargo, su competitividad se ha visto afectada, ya que este material llegó a ser hasta un 35% más caro que el PET virgen, lo que disminuyó su atractivo en el mercado.
Además, la fuerte competencia de productos importados, principalmente desde China, ha complicado la situación, pues este país exporta resina virgen a precios bajos gracias a subsidios y economías de escala. En otros mercados como Estados Unidos, Brasil o Reino Unido, este fenómeno se enfrenta a medidas antidumping, cosa que en la Argentina no ocurre con la misma intensidad.
A pesar del cierre de Ecopek, la compañía no se retira del país, ya que mantiene en funcionamiento su planta de General Pacheco y su oficina comercial en Vicente López, desde donde continuará operando en el mercado local.
Este cambio se inscribe en una tendencia más amplia, donde varias multinacionales ajustan su presencia en la Argentina ante un panorama complejo, caracterizado por costos elevados, volatilidad y dificultades para competir contra importaciones.
En este contexto, el negocio del reciclaje enfrenta un desafío estructural: sin regulaciones que impulsen la demanda, la economía circular queda atada a decisiones voluntarias del sector privado, lo que limita su desarrollo sostenido en el país.


















