Carhué: la laguna que rompió récord y las ruinas del colosal matadero de Salamone

Carhué: la laguna que rompió récord y las ruinas del colosal matadero de Salamone

El partido bonaerense de Adolfo Alsina, ubicado a 550 kilómetros al oeste de la Ciudad de Buenos Aires, se destaca por sus atractivos culturales y naturales. Entre sus joyas, se encuentra el paraje de Carhué, un lugar único donde se pueden encontrar tanto un impresionante coliseo como experiencias singulares en la laguna Epecuén, famosa por haber batido un récord mundial.

Carhué también es conocido por las obras art decó del arquitecto Francisco Salamone, que se han convertido en un símbolo cultural de la región. Sus construcciones son apreciadas tanto por lo estético como por su historia.

Por sus calles, se puede recorrer el Circuito Histórico y la Ruta Salamónica, comenzando en la plaza Levalle y partiendo desde el Palacio Municipal, que cuenta con una imponente torre de hormigón armado de 30 metros de altura. La arquitectura de Salamone, erigida en 1938, deja entrever el esplendor del art decó en cada rincón del lugar.

Las maravillas arquitectónicas de Salamone en el paraje bonaerense

A tan solo siete kilómetros de Carhué se encuentra la Villa Epecuén, donde yacen los restos del extraordinario Matadero Municipal, una obra emblemática de Salamone. Esta construcción, similar a un coliseo regional, se mantiene erguida a pesar de los daños ocasionados por la tragedia natural que en 1985 llevó a la inundación de la villa.

Durante dos décadas, la laguna Epecuén inundó la localidad, y en el 2005, al retirarse las aguas, dejó visible un pueblito en ruinas que ha atraído a numerosos turistas. En la zona, los visitantes pueden observar lo que alguna vez fueron viviendas, hoteles y otros comercios, junto a un antiguo cementerio cuyas tumbas muestran huellas de erosión por el salitre.

Entre las ruinas del Matadero, bandadas de flamencos australes sobrevuelan la región, incorporando un aspecto natural y distintivo al entorno.

Epecuén, un espejo de agua con propiedades curativas

La laguna Epecuén se extiende sobre más de 180 kilómetros cuadrados, con una profundidad promedio de 10 metros. Este cuerpo de agua se sitúa en una depresión geográfica, rodeada por terrenos más elevados. Su alta salinidad, diez veces mayor que la del mar, convierte al lugar en un destino por sus propiedades curativas, especialmente para el tratamiento de enfermedades reumáticas y dermatológicas.

Si bien no está permitido acampar, los visitantes pueden disfrutar de actividades al aire libre en la playa Ecosustentable. Según Viviana Castro, guardaparque de la Reserva Natural y guía local, “la laguna es un flotario natural”.

En 2017, la laguna Epecuén marcó un récord Guinness al contar con la mayor cantidad de personas flotando en su agua simultáneamente: 1941 personas lo hicieron sin ningún elemento de flotación, destacando aún más la singularidad de este destino turístico.

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