En la última semana, un nuevo conflicto se desató en la provincia de Buenos Aires, donde concejales de La Libertad Avanza propusieron restringir o prohibir la aplicación de tasas municipales. Esto generó una fuerte reacción por parte del gobierno de Axel Kicillof, quien advirtió que estas medidas atentan contra la autonomía de los municipios. “Lo hacen con el argumento de que no permiten la competitividad en la producción y en la industria“, enfatizó el funcionario.
El ministro Carlos Bianco, en línea con Kicillof, rechazó los argumentos libertarios, afirmando que “es absolutamente falso” que las tasas afecten la actividad productiva. Según Bianco, las verdaderas razones de la caída de la producción y el trabajo son las políticas económicas nacionales, incluyendo la apertura importadora y la apreciación cambiaria, lo que ha llevado a la destrucción del mercado interno y la caída de los ingresos.
Datos que desafían las afirmaciones de La Libertad Avanza
Para refutar las afirmaciones de los concejales libertarios, Bianco presentó datos de informes elaborados por entidades ajenas al Gobierno provincial, como el índice de presión fiscal que publica la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA). Este informe revela que “el 93,6% de la carga impositiva sobre la producción agropecuaria corresponde a impuestos nacionales”, mientras que “solo el 5,7% es provincial y apenas el 0,7% responde a tasas municipales”.
El ministro también destacó que una parte significativa de la presión fiscal nacional corresponde a tributos no coparticipables, cuya recaudación queda en manos del gobierno del presidente Javier Milei.
Además, mencionó un estudio del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que concluyó que las tasas municipales “representan en promedio solo el 0,9% del valor agregado bruto de las cadenas productivas argentinas”.
Al final de su intervención, Bianco instó a los dirigentes libertarios a “dejar de mentir” y a presentar iniciativas que realmente fomenten la producción y el empleo. “Lo que pedimos a los concejales y legisladores es que trabajen en proyectos que tengan como objetivo favorecer la producción, no destruirla”, concluyó.

















