El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha implementado un nuevo esquema de control que exige a las entidades financieras y proveedores de servicios de pago bloquear operaciones de cobro para contribuyentes que figuran en la Base de Contribuyentes No Confiables. Esta medida, formalizada mediante la Comunicación A 8144, tiene como objetivo limitar el uso de herramientas financieras para actividades fuera de los marcos fiscales establecidos.
Alcance de la comunicación del BCRA
La Comunicación A 8144 instruye a los bancos y proveedores de servicios de pago a suspender el servicio de cobro a cualquier persona o empresa que aparezca en la Base de Contribuyentes No Confiables. Una vez notificada la inclusión, las entidades deberán aplicar la suspensión en un plazo máximo de un día hábil. Esta restricción abarca todo tipo de sistemas de pago, incluyendo terminales físicas y aplicaciones de cobro.
Los contribuyentes que aparezcan en la base no podrán utilizar los sistemas de cobro hasta que regularicen su situación fiscal ante las autoridades competentes. Esto afecta tanto a entidades financieras como a actores no bancarios, como billeteras digitales y PSP, que deberán cumplir con la norma de manera inmediata.
Administración de la base y proceso de notificación
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) será la encargada de administrar la Base de Contribuyentes No Confiables. Esto incluye actualizar la nómina y notificar a las entidades sobre nuevos ingresos o egresos de contribuyentes. Cuando se recibe una alerta, las entidades deben proceder al bloqueo total del servicio Weigulación fiscal vigente.
El proceso de interacción entre ARCA y las entidades financieras se llevará a cabo mediante canales electrónicos de intercambio seguro, lo que permitirá minimizar el tiempo entre la detección de irregularidades y la aplicación de restricciones.
Régimen transitorio hasta la automatización de alertas
Mientras se implementa un sistema de alertas automatizado, el BCRA estableció un régimen transitorio. Durante esta fase, bancos y PSP deberán verificar la Base de Contribuyentes No Confiables al menos una vez por semana. Si detectan a un cliente en la lista, deberán proceder al bloqueo manual de los servicios de cobro.
Esta transición busca asegurar que, mientras se ajustan los mecanismos tecnológicos, las entidades mantengan un control efectivo sobre sus operaciones. Las consultas periódicas permitirán aplicar el protocolo aun sin notificaciones inmediatas de la autoridad fiscal.
Objetivos del esquema de control fiscal
El objetivo de esta nueva medida es reforzar los mecanismos de control sobre las actividades económicas y financieras. Al reducir el uso de sistemas de cobro no fiscalizados, se pretende mitigar la evasión fiscal y garantizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Los comercios y personas incluidos en la base perderán acceso a herramientas electrónicas de cobro, lo que podría afectar significativamente sus operaciones comerciales.
El plan también busca inducir la regularización fiscal de los contribuyentes afectados, obligándolos a resolver su situación ante la autoridad correspondiente para recuperar el acceso a los servicios de cobro.
Implicancias para bancos, billeteras y comercios
Para bancos y PSP, la normativa requiere esfuerzos para adecuar sus sistemas de monitoreo y la gestión de clientes. Los procesos internos deberán estar actualizados y deben estar preparados para suspender servicios de forma rápida y documentada cuando sea necesario.
Para los comercios y contribuyentes afectados, la principal consecuencia es la imposibilidad de utilizar medios electrónicos de cobro. Esto incluye terminales de pago y billeteras digitales, lo que afectará la capacidad de captar fondos de manera electrónica hasta que regularicen su situación.
Implementación y próximos pasos
La entrada en vigencia de la Comunicación A 8144 añade un nuevo mecanismo de control al sistema financiero en Argentina. En los próximos meses, se completará la fase de automatización de alertas, lo que optimizará la gestión de este sistema.
Las entidades financieras y los proveedores de servicios de pago deberán continuar ajustando sus procedimientos internos, garantizando así que se cumplan los plazos establecidos y que la medida se aplique de manera uniforme. Con el nuevo régimen, se espera establecer un monitoreo en tiempo real de los contribuyentes que figuran en la base.
