En un reciente censo reportado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se identificaron 5.176 personas en situación de calle durante la noche de noviembre de 2024. Este relevamiento, realizado en plazas, veredas, bocas de subte, y otros espacios públicos, muestra un aumento preocupante en la cantidad de personas que enfrentan esta dura realidad.
El aumento interanual de la situación de calle
Del total de 5.176 personas, 1.613 fueron censadas efectivamente en la calle, lo que representa un aumento interanual del 30% en comparación con noviembre de 2023, cuando se registraron 1.236 personas en la misma situación. Este crecimiento continúa una tendencia de aumento sostenido en la población vulnerable en la ciudad.
La Ciudad realiza este censo dos veces al año, en abril o mayo, y en noviembre, con la participación del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat y el Instituto de Estadísticas y Censos de Buenos Aires. En el último censo, 3.563 personas fueron contabilizadas en los Centros de Inclusión Social (CIS), con un incremento del 26% respecto al año anterior.
Paradores y la segmentación de asistencia
Pese a la creciente cifra de personas en paradores, la ocupación de estos espacios no ha colapsado. En 2025, se inauguraron 10 nuevos CIS, sumando un total de 58 con 4.900 plazas. El Ministro de Desarrollo Humano y Hábitat, Gabriel Mraida, destacó la implementación de un sistema de segmentación en los paradores, que permite ofrecer diferentes espacios según las necesidades de la población: familias, personas con problemas de salud mental, mayores, y quienes tienen mascotas, un factor que ha impedido a muchos acceder a estos refugios.
El censo también reveló que el 90% de las personas encuestadas en los paradores habían permanecido allí durante toda la semana, lo cual facilita la escolarización de niños y el acceso a cursos de formación.
Perfil de la población en situación de calle
En dicho censo, se identificó que el 83% de las personas en situación de calle eran hombres, predominantemente de entre 19 y 60 años. Además, se dio cuenta de que casi el 70% de ellos no eran porteños, con el 39,5% originarios de la provincia de Buenos Aires, y otros de distintas provincias y países.
Respecto a los menores, se registró una menor de 14 años y nueve adolescentes de entre 15 y 18 años. Un dato alarmante indica que el 68,2% de las personas en situación de calle lleva más de un año en esta condición, siendo que 313 de ellas han estado así por más de tres años.
Factores detrás del aumento de la población en situación de calle
Según Mraida, entre las razones del aumento se encuentran los problemas de salud mental, las adicciones, y un prolongado contexto de fragilidad económica. Además, mencionó la falta de políticas adecuadas por parte del gobierno de la provincia de Buenos Aires, que no proporciona un soporte suficiente a quienes enfrentan esta realidad.
La línea de teléfono habilitada para reportar casos de personas en situación de calle y solicitar asistencia es el 108, recibiendo un promedio de 800 llamados mensuales. Este año, se implementó también un servicio intermedio que permite a las personas que lo necesiten pasar la noche en micros, facilitando descanso y limpieza.
Un censo en disputa
A lo largo de los años, diversas organizaciones sociales han reclamado al gobierno porteño por un censo más exhaustivo, que contemple un relevamiento prolongado de tres a cuatro días. Sin embargo, el gobierno se opone a esta metodología debido a la posibilidad de duplicar los registros. En la actualidad, el operativo censa a las personas en situación de calle por 12 horas durante la noche, con la participación de 85 equipos especializados.
Un punto de controversia en censos anteriores fue la no inclusión de personas en los paradores como “sin techo”. Esta situación fue rectificada en la actual edición, que ahora incluye a quienes duermen en estos centros. Recientemente, se realizó el Tercer Censo Popular de Personas en Situación de Calle, donde se estimó un total de 11.892 personas en situación de calle, casi el doble que el censo oficial, que se llevó a cabo durante cuatro días en junio de 2025.

















