Arsénico en el agua: 66 municipios bonaerenses en alerta y preocupación creciente por su calidad

Arsénico en el agua: 66 municipios bonaerenses en alerta y preocupación creciente por su calidad

La presencia de arsénico en el agua de consumo, tanto de red como de pozo, se ha convertido en un nuevo motivo de alarma en la provincia de Buenos Aires. Una actualización del mapa elaborado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) ha reflejado un incremento en los valores detectados durante el último año, ubicando a 66 municipios bonaerenses en categorías de riesgo.

Resultados preocupantes en 41 partidos bonaerenses

Del total de municipios en cuestión, 41 cabeceras partidarias presentan resultados preocupantes, mientras que 14 de ellas figuran directamente en alerta roja, lo que indica valores superiores a los permitidos para el consumo humano. Según el análisis, que forma parte de un estudio nacional, decenas de miles de personas podrían estar afectadas en la provincia más poblada del país.

Entre los distritos afectados se encuentran Cañuelas, Chivilcoy, Junín, Lobos, Mercedes, Navarro, San Vicente, Suipacha y Tres Arroyos, entre otros. Varios de estos municipios están próximos a lagunas o espejos de agua, lo que, según los especialistas, puede influir en la presencia de arsénico en napas y perforaciones.

Cuatro millones de personas expuestas al arsénico

Jorge Daniel Stripeikis, doctor en Química y referente del equipo que desarrolló el mapa, indicó que las áreas más afectadas se concentran en el corredor de la ruta 5 y zonas cercanas a Mar del Plata. Según sus estimaciones, alrededor de cuatro millones de personas en Argentina podrían estar potencialmente expuestas al arsénico a través del agua o de los alimentos que se elaboran con ella.

Criterios de clasificación del riesgo

El ITBA clasifica los niveles de arsénico en el agua en tres rangos:

El estudio incluye muestras obtenidas durante el último año y casos históricos de más de una década. Esto se debe a que el mapa integra datos de largo plazo, lo que puede generar aparentes contradicciones en algunos distritos donde la tecnología de tratamiento o las fuentes de abastecimiento han cambiado con el tiempo.

Un ejemplo citado por el informe es el de Balcarce, donde en 2016 se registraron niveles superiores a los 68 ppb en agua de red. En la actualidad, los valores reportados por la empresa prestataria se sitúan en torno a los 30 ppb —dentro de la categoría amarilla— aunque la localidad continúa marcada en rojo en el diagrama histórico.

Monitoreo constante de un problema persistente

El relevamiento destaca que la presencia de arsénico en el agua no es un fenómeno nuevo en la región pampeana, pero sí uno que se mantiene y avanza en algunos distritos, lo que exige un monitoreo constante. Los especialistas sugieren que los municipios fortalezcan sus sistemas de control y que los hogares con pozos particulares realicen análisis periódicos.

Los datos del ITBA revitalizan la discusión sobre la calidad del agua y la necesidad de implementar una estrategia federal para hacer frente a una problemática que no solo afecta a la provincia de Buenos Aires, sino que se extiende a vastas regiones del país.

Exit mobile version