La reciente publicación del dato de inflación por parte del INDEC ha llevado a la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) a actualizar los montos de diferentes haberes, incluyendo las importantes pensiones no contributivas (PNC). Esta modificación, que responde al impacto inflacionario de marzo, promete generar un efecto significativo en los ingresos de muchos argentinos.
Nuevo monto de las pensiones no contributivas
A partir de mayo, las pensiones no contributivas experimentarán un incremento del 3,4%, lo que llevará su monto a $275.275,12. Este ajuste se realiza conforme a la fórmula de movilidad establecida por el DNU 274/24, la cual determina los haberes según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Por su parte, las madres de siete hijos verán un aumento en su pensión, que alcanzará $393.250,17.
Las PNC representan un soporte económico vital para muchas personas en situación de vulnerabilidad, incluidas aquellas con invalidez y las mencionadas madres de familias numerosas. Sin embargo, aunque este aumento busca mitigar el efecto de la inflación, organizaciones y analistas advierten que el poder adquisitivo continúa siendo una preocupación constante.
Impacto en otras prestaciones de la ANSES
El ajuste también afecta a otras prestaciones dispuestas por la ANSES, no limitándose a las PNC. Con la suba del 3,4%, los nuevos valores para mayo son los siguientes:
- Jubilación mínima: $393.250,17.
- Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): $314.600,14.
- Prestación Básica Universal (PBU): $179.894.
Además, las asignaciones familiares y universales experimentarán un ajuste similar, reflejando así la constante necesidad de adaptarse a la realidad económica del país.
Con estas medidas, el Gobierno busca mejorar las condiciones de vida de quienes dependen de estas ayudas, aunque las fluctuaciones de la inflación sugieren que aún queda un camino por recorrer para recuperar el poder adquisitivo perdido.
