La provincia de Buenos Aires enfrenta su primera semana de altas temperaturas combinadas con ráfagas de viento de intensidad elevada, lo que ha llevado a un aumento en el riesgo de incendios forestales a lo largo de zonas rurales, periurbanas, serranas y costeras.
Ante esta situación, las autoridades provinciales han emitido un alerta de riesgo “muy alto”, que se mantendrá hasta el domingo inclusive, según los informes de organismos especializados en el manejo del fuego.
Evolución del riesgo de incendios en la provincia
| Día | Nivel de riesgo | Condiciones predominantes |
|---|---|---|
| Viernes | Muy alto | Temperaturas elevadas, baja humedad y viento sostenido |
| Sábado | Muy alto | Máximos térmicos persistentes y ráfagas intensas |
| Domingo | Alto | Leve mejora, pero el riesgo continúa siendo significativo |
Causas del alerta vigente
Las autoridades han señalado que la combinación de calor extremo, vegetación seca, humedad relativa baja y vientos fuertes crea un entorno propicio para que cualquier foco de fuego pueda iniciarse rápidamente y expandirse en pocos minutos, dificultando el control inicial por parte de los equipos de emergencia.
Además, el nivel “muy alto” requiere vigilancia extrema en áreas forestales, campos, banquinas, reservas naturales y zonas con acumulación de pastizales.
Recomendaciones preventivas para la población
Medidas obligatorias
- Evitar encender fogones o parrillas en zonas abiertas, bosques, parques, campings o áreas rurales.
- No arrojar colillas de cigarrillos, fósforos ni brasas, incluso desde vehículos en circulación.
- Prohibido realizar quemas de residuos, ramas o restos de poda.
- Mantener terrenos, lotes y campos limpios de material seco o combustible.
- No utilizar maquinaria rural que pueda generar chispas en sectores con pastizales secos.
- Ante cualquier presencia de humo o fuego, dar aviso de inmediato a los servicios de emergencia.
Las autoridades provinciales enfatizaron que esta situación exige un compromiso social profundo, especialmente durante jornadas donde las condiciones meteorológicas favorecen la propagación del fuego.

















