El ex presidente argentino Alberto Fernández anunció la muerte de su perro, Dylan, un collie que lo acompañó durante su campaña electoral en 2019 y su tiempo en la Casa Rosada. La comunicación se realizó a través de sus redes sociales, donde compartió un emotivo mensaje y fotos que revelan el vínculo especial que mantenían.
Un emotivo adiós en las redes sociales
Fernández expresó su dolor por la pérdida en una publicación donde escribió: “Fuiste parte de mi vida, dándome lealtad, alegría y ternura. Me regalaste una amistad incondicional que solo algunos humanos me han dado”. El mensaje incluía imágenes de Dylan y un emotivo recuerdo de su unión.
El ex presidente compartió que Dylan, nacido en enero de 2016, había empezado a deteriorarse en los últimos meses de vida. “Con mucho dolor, te despido”, concluyó Fernández, reflejando la tristeza que sentía por la partida de su fiel compañero.
Horas después, también se dirigió a sus seguidores desde su cuenta en X, agradeciendo por los recuerdos que le compartieron a lo largo del día. “Hasta siempre, amado Dylan… nos volveremos a ver”, escribió.
Dylan, un compañero que marcó la agenda política
Desde su designación como candidato presidencial, Dylan se convirtió en una figura mediática. Con su propia cuenta de Instagram (@dylanferdez), el perro participó activamente de la vida pública, mostrando su rutina y presencia en eventos oficiales.
En noviembre de 2019, Fernández presentó a Prócer, un cachorro que también había tenido Dylan, reafirmando su conexión con los animales. Dylan fue testigo de momentos significativos y polémicos, incluyendo la fiesta de cumpleaños de Fabiola Yañez durante la cuarentena estricta, que resultó en un escándalo mediático.
Además, en la campaña electoral de 2021, Dylan fue mencionado en un spot publicitario que generó revuelo debido a las restricciones de circulación. En Formosa, se inauguraron estatuas de Fernández y sus perros, lo que suscitó un intenso debate político.
Recordando a Dylan: las últimas semanas
En septiembre de 2025, Fernández había compartido en redes que no se encontraba bien de salud, pero que había adoptado a otro collie, Lennon. “Dylan y Lennon juntos. El sueño de Alberto cumplido”, escribió en aquel entonces, subrayando la conexión emocional que mantiene con sus mascotas.
La muerte de Dylan, símbolo de la vida política de Fernández, deja una huella en la memoria colectiva de la ciudadanía, recordando la unión entre el ex mandatario y su perro a lo largo de su trayectoria.


















