Una serie de allanamientos se llevaron a cabo recientemente en diversas localidades del partido bonaerense de General Alvarado, en el contexto de una investigación por la presunta falsificación de documentos y la distribución de agua no potable en las instalaciones educativas de Mar del Sud, que incluyen una escuela primaria, una secundaria y un jardín de infantes. Este complejo se encuentra bajo el escrutinio de la Unidad Fiscal Mar del Plata.
Origen de la investigación
La indagatoria, liderada por el fiscal federal Carlos Martínez, comenzó hace cuatro meses tras una denuncia presentada por un padre preocupado por los posibles casos de contaminación del agua. Este padre, junto a otros familiares, reportó episodios de gastroenteritis en niños y adolescentes durante el transcurso del año pasado.
Resultados de los análisis de agua
A raíz de estas inquietudes, la cooperadora de las escuelas solicitó un análisis bacteriológico y fisicoquímico del agua. Las muestras, enviadas a un laboratorio privado antes del inicio del ciclo lectivo 2025, revelaron el 5 de marzo que el agua no era apta para el consumo humano. Los resultados mostraron la presencia de Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa, ambas consideradas peligrosas para la salud.
Las autoridades educativas, según la investigación, estaban al tanto de los resultados y, sin embargo, habrían respaldado informes falsos para certificar la potabilidad del agua.
Manipulación de informes
Al comunicarse los hallazgos a las autoridades escolares, las clases se suspendieron por un día. Posteriormente, durante una reunión con las familias, se presentaron dos análisis que aseguraban la potabilidad del agua, firmados supuestamente por una perito química. Sin embargo, al consultar a la profesional, el padre denunciante se encontró con que ella negó haber firmado los informes, lo que motivó la intervención fiscal.
Avance y medidas judiciales
En respuesta a esta denuncia, el fiscal Martínez ordenó una serie de operativos, que incluyeron registros domiciliarios y el secuestro de teléfonos y computadoras del principal implicado: un contratista del Consejo Escolar, encargado de la limpieza de tanques y análisis de agua en escuelas cercanas. Las medidas también abarcaron solicitudes de documentación relacionada con la potabilidad del agua y actas de reuniones sobre el asunto.
Las evidencias colectadas, que incluyen mensajes y audios, han permitido identificar a otras cuatro personas dentro del Consejo Escolar que estarían involucradas en la presunta maniobra.
Hipótesis de la investigación
Los investigadores sostienen que las autoridades escolares estaban al tanto de que el agua no cumplía con los estándares de potabilidad, pero aún así presentaron documentación falsa a la comunidad educativa. Hasta el momento, los equipos de la Unidad Fiscal Mar del Plata y el Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos continúan tomando declaraciones y avanzando en el esclarecimiento del caso, en busca de determinar las eventuales responsabilidades penales.
FUENTE: Infobae