El salario del personal de casas particulares vuelve a estar en el centro de la escena. Tras varios meses sin actualizaciones, el Gobierno nacional convoca a una reunión clave para definir posibles aumentos, en un contexto donde los ingresos del sector quedaron rezagados frente a la inflación.
Sin aumentos en el mes de abril
La convocatoria fue formalizada a través de una resolución oficial que establece una reunión de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP) para el 30 de abril, en modalidad virtual. El encuentro reunirá a representantes del Estado, empleadores y trabajadoras con el objetivo de revisar las escalas salariales vigentes.
El llamado se produce en un escenario particular: durante abril no se registraron aumentos salariales para el sector, por lo que continúan vigentes los valores definidos en los acuerdos previos.
A esta situación se suma un factor clave: la finalización del bono extraordinario que se había abonado en febrero y marzo. Ese adicional, que oscilaba entre $8.000 y $20.000 según la carga horaria, funcionaba como un refuerzo para compensar la inflación.
Su eliminación impactó directamente en el ingreso mensual de las trabajadoras, generando una caída real en sus salarios respecto de meses anteriores.
En términos concretos, las escalas actuales muestran que el salario para tareas generales —la categoría más extendida— se ubica en torno a los $3.300 por hora con retiro y cerca de $410.000 mensuales en jornada completa, sin modificaciones recientes.
Este escenario genera preocupación tanto entre trabajadoras como empleadores, en un contexto de alta inflación que erosiona rápidamente el poder de compra.
Qué se discutirá en la reunión
La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares es el ámbito encargado de fijar los salarios mínimos del sector. En cada convocatoria se analizan variables económicas como inflación, evolución de precios y condiciones laborales.
En esta oportunidad, el eje principal será definir si se otorga un nuevo aumento y en qué magnitud. También podría evaluarse la posibilidad de incorporar nuevamente sumas adicionales o mecanismos de compensación para los ingresos más bajos.
El último acuerdo salarial había establecido incrementos escalonados en los primeros meses del año, pero no contempló actualizaciones posteriores, lo que dejó un vacío en abril.
Además, el esquema actual incluye distintos niveles salariales según la categoría (supervisión, tareas específicas, cuidado de personas, caseros y tareas generales) y la modalidad de trabajo (con retiro o sin retiro), lo que complejiza la negociación.
Mirá tambiénOtro punto relevante es la necesidad de garantizar que los salarios acompañen la evolución de los precios. La inflación acumulada en los últimos meses generó un desfasaje que impacta especialmente en los sectores de menores ingresos, como el personal doméstico.
El empleo en casas particulares es uno de los sectores más extendidos en Argentina, con cientos de miles de trabajadoras en todo el país. Sin embargo, también presenta altos niveles de informalidad, lo que agrava la situación frente a la falta de actualizaciones salariales.
Para quienes están registradas, las escalas fijadas por la comisión son obligatorias y sirven como referencia para calcular los haberes. Pero en la práctica, muchos vínculos laborales no cumplen con estas condiciones, lo que deja a una parte importante del sector en situación de mayor vulnerabilidad.
Mirá tambiénEn este contexto, la negociación paritaria no solo define salarios, sino que también tiene impacto en la formalización del empleo y en las condiciones laborales.
Expectativa por una definición
La reunión convocada genera expectativa tanto en trabajadoras como en empleadores. Para las primeras, representa la posibilidad de recuperar parte del poder adquisitivo perdido en los últimos meses. Para los segundos, implica una actualización de costos en un contexto económico complejo.
En cualquier caso, el resultado de la negociación será clave para definir el escenario de los próximos meses en el sector.
Mientras tanto, los salarios continúan sin cambios y con menor ingreso real que en marzo, lo que refuerza la urgencia de una definición.

















