La Justicia de la provincia de Buenos Aires decidió mantener la condena a prisión perpetua de Martín del Río, quien había sido declarado culpable del asesinato de sus padres en 2024. La Sala I del Tribunal de Casación Penal, integrada por los jueces Ricardo Maidana y Daniel Carral, rechazó un recurso de casación presentado por la defensa del condenado.
Rechazo del recurso de casación
El 13 de diciembre de 2024, Del Río fue hallado culpable por un jurado popular por el delito de homicidio agravado por vínculo, alevosía y uso de arma de fuego. La jueza María Coelho, del Tribunal en lo Criminal N° 7, dictó la sentencia pertinente.
Tras la condena, la abogada de Del Río, Mónica Chirivin, apeló el veredicto ante la Cámara de Casación. Según el fallo obtenido por TN, la defensa argumentó la nulidad del juicio, al considerar que la jueza permitió la entrada de información perjudicial e indebida en el debate.
Chirivin sostuvo que no se probó que el arma homicida estuviera en poder de su cliente ni que él estuviese presente en el lugar del hecho. Sin embargo, el tribunal consideró que las pruebas —que incluían registros de cámaras, análisis de antenas telefónicas y testimonios de siete testigos que lo identificaron por su manera de caminar— eran suficientes para corroborar la culpabilidad del acusado.
Además, la defensa argumentó que la deliberación del jurado fue demasiado corta, afirmando que no existieron discusiones serias. Sin embargo, el Tribunal determinó, según el acta del debate, que la deliberación se extendió por aproximadamente 50 minutos.
La condena aún no es firme
A pesar del rechazo del recurso, la abogada defensora confirmó que la condena aún no está firme y que existen dos instancias judiciales a las que se apelará. “Vamos a apelar y nos iremos con el recurso a la Suprema Corte, y después queda el recurso extraordinario”, aclaró Chirivin, quien afirmó que existen 10 días para interponer el recurso.
Detalles del parricidio en Vicente López
El crimen tuvo lugar el 24 de agosto de 2022, cuando Del Río fue acusado de haber asesinado a sus padres en su vivienda en Vicente López. En un principio, la empleada doméstica, conocida como Nina Aquino, fue detenida, pero fue sobreseída tras 13 días de arresto.
La identificación de Del Río como el “caminante encapuchado” fue fundamental para su arresto. Los fiscales alegaron que él había ingresado a la casa por el garaje y que el móvil del crimen fue económico. Del Río padre le había otorgado a su hijo 1,9 millones de dólares para la compra de un departamento en el barrio porteño de Núñez.
Los investigadores subrayaron que las víctimas tenían la falsa creencia, inducida por el acusado, de que el día del crimen se mudarían a dicho departamento.


















