En un contexto marcado por la inflación y los ajustes salariales, los salarios de los empleados registrados del sector privado en Argentina mostraron un descenso del 0,2% mensual durante febrero de 2026. Comparativamente, los salarios acordados en los principales Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) sufrieron un retroceso más pronunciado, alcanzando un 1,7%. Este panorama se produce en medio de una pauta salarial del Gobierno que se mantiene por debajo del 2%, inferior al ritmo inflacionario del 3% mensual.
Efectos en el poder adquisitivo
Según la Secretaría de Trabajo, el poder adquisitivo del salario medio del empleo registrado en el SIPA se posicionó tres puntos porcentuales por encima de los niveles de noviembre de 2023. Sin embargo, las remuneraciones acordadas en convenios de amplia cobertura acumulan una baja real de 7 puntos porcentuales en este lapso. En términos interanuales, el deterioro fue 0,2% y 5,9%, respectivamente.
El informe menciona que la evolución del salario conformado de convenio presenta una fuerte heterogeneidad sectorial. Algunos rubros, como los Aceiteros (12,7%), Encargados de Edificio (5,6%) y Transporte automotor (3,8%), mostraron variaciones reales positivas, al recibir aumentos nominales que superan el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En contrapartida, sectores como Bancarios, Concesionarios de autos, Entidades deportivas y Gráficos reportaron estancamiento o caídas acotadas.
Salarios de Comercio y su impacto
En el ámbito del Comercio, que cuenta con el convenio más extendido en el país, se registró una disminución del 6,7%. Dada su influencia en el mercado laboral, que abarca a más de 1,2 millones de asalariados registrados, su desempeño es clave para determinar la evolución del salario promedio.
A su vez, diversos sectores experimentaron caídas reales acentuadas, con retrocesos superiores al 6%, especialmente en Construcción (-12,4%), Textiles (-12,3%), Indumentaria (-9,5%) y Gastronómicos (-9,5%).
A inicios de año, el trabajo registrado total mostró un leve crecimiento del 0,1%, impulsado principalmente por el aumento en el número de monotributistas, que compensó la caída de los autónomos. No obstante, en febrero, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) reveló una contracción del empleo asalariado formal privado tanto comparado mensualmente (0,2%) como interanualmente (1,4%).
Desde la llegada del gobierno de Javier Milei, Argentina ha perdido un total de 304.322 puestos de trabajo, considerando los sectores público, privado y casas particulares.
Diferencias en el desempeño laboral por provincia
El desempeño del empleo asalariado privado ha mostrado resultados dispares por actividad. Si bien Construcción y Servicios sociales evidencian un crecimiento, sectores como Industria manufacturera, Comercio y Hoteles y restaurantes han sufrido reducciones en sus plantillas. Similar heterogeneidad se observa en las provincias; mientras Neuquén y Río Negro reportan creación de empleo, Tierra del Fuego, Corrientes y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anotan caídas.
Perspectivas laborales a futuro
En cuanto a las proyecciones de contratación para el próximo trimestre, marzo ha señalado un cambio significativo, estableciendo el primer saldo negativo después de 23 meses de resultados positivos. Este resulta ser el nivel más bajo desde agosto de 2020. Este cambio se atribuye a un incremento en las empresas que contemplan disminuir su personal, en contraste con la estabilidad en aquellas que piensan aumentar su plantilla. Servicios financieros y Construcción han mejorado sus previsiones, mientras que Industria y Comercio, junto a restaurantes y hoteles, enfrentan un marcado retroceso.


















