El papa León XIV hizo un llamado contundente a la paz durante una vigilia celebrada en la basílica de San Pedro, en Roma, el 12 de abril de 2026. En un discurso emotivo y profundamente humanitario, el líder de los 1.400 millones de católicos del mundo instó a las naciones a cesar la violencia y buscar el diálogo en lugar del belicismo.
El pedido de paz del papa en la basílica de San Pedro
León, de 70 años, advirtió sobre la “hora dramática de la historia” que enfrenta la humanidad y destacó que se requiere fe para abordar colectivamente este desafío. En sus palabras, destacó: “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”.
Crisis global y la responsabilidad de los líderes
Durante su discurso, el papa no escatimó en críticas a los gobernantes del mundo, exclamando: “¡deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte”. Aunque no mencionó a líderes o naciones específicas, su mensaje fue claro: es imprescindible un cambio de rumbo en la política global.
Un llamado a la acción colectiva
León también remarcó la importancia de la participación de la ciudadanía en la creación de un “Reino de paz”. Afirmó que la responsabilidad no solo recae sobre los líderes, sino también sobre la “inmensa multitud” que se opone a la guerra, instándoles a actuar.
Contexto del mensaje y su relevancia
En un panorama global teñido de conflictos, el papa trazó un cuadro inquietante: “en el que las tumbas parecen no ser suficientes, porque se sigue crucificando, aniquilando la vida, sin derecho y sin piedad”. Con su elección en mayo de 2025, León XIV se mostró como un líder moderado, pero cada vez más firme en su crítica a las guerras, en particular, al enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán, pidiendo urgentemente una solución diplomática.


















