El consumo masivo en Argentina muestra un panorama complejo en 2026, donde por un lado se evidencian señales de recuperación leve y, por otro, persisten desafíos derivados de la inflación y los ingresos ajustados. Tras registrar una caída del 3,7% interanual en 2025, el consumo experimenta un alza del 1% en el inicio del nuevo año, según informes de diversas consultoras.
Un cambio en los hábitos de compra del consumidor argentino
Datos de Worldpanel by Numerator, NielsenIQ, la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y PedidosYa coinciden en resaltar una transformación en los hábitos de consumo. Los consumidores están comprando menos productos por visita y espaciendo sus compras, a la vez que priorizan una planificación más cuidadosa del gasto. Este cambio es reflejo de un consumidor más selectivo que busca optimizar su presupuesto.
A pesar de un incremento del 2% en el consumo per cápita en el último año, este sigue por debajo de los niveles de 2017, evidenciando un cambio estructural irreversible en los hábitos. Según Worldpanel by Numerator, no hay una significativa pérdida de compradores, sino una disminución de la frecuencia de compra, que cayó 8,2% en el último trimestre de 2025, y una reducción del volumen de compras del 4,7%.
De acuerdo a Esteban Cagnoli, Managing Director de Worldpanel by Numerator, “los hogares evitan resignar categorías, ajustando otras variables de compra en términos de canastas más pequeñas y visitas menos frecuentes a los puntos de venta”. Esta dinámica ha conducido a una priorización de productos esenciales, con un aumento en la demanda de alimentos secos, lácteos y congelados, mientras otras categorías han perdido peso en el gasto total.
Aumento del uso de autoservicios y canales online
El cambio en las preferencias también afecta los canales de venta. Los autoservicios independientes y los almacenes han visto un crecimiento del 4% y 8% respectivamente en 2025, mientras que los supermercados de cadena registraron una caída del 4%. Actualmente, los formatos tradicionales concentran el 34% del consumo frente al 31% de las grandes cadenas.
Julián Fernández, Analytics & Insights Manager de NielsenIQ, explica que “los formatos de cercanía están recuperando volumen más rápidamente, ya que se adaptan mejor a un consumidor que compra con mayor frecuencia y cuida su presupuesto”. Además, el canal online ha visto un crecimiento significativo, con un aumento del 22% en órdenes en 2025 y un 20% en lo que va de 2026, particularmente en supermercados digitales, que han crecido un 37% en el primer trimestre.
Consumidor digital más exigente y polarización del consumo
A pesar de la expansión del comercio electrónico, el consumidor argentino se torna cada vez más exigente y racional. En 2025, el 63% de los usuarios ajustó su nivel de gasto, reflejando una mayor sensibilidad al precio y una lógica de compra más comparativa. La CEO de Somos Chili, Majo Donohoe, sostiene que “el desafío no es solo estar en el canal online, sino entender qué hace que un usuario te elija frente a múltiples opciones”.
La fragmentación del consumo también se hace evidente a través de la polarización, donde los hogares de menores ingresos sufren una mayor contracción, mientras que los de mayores ingresos logran sostener su consumo. Los datos de NielsenIQ indican que el mercado se divide entre productos premium, que crecen gracias a promociones, y opciones de bajo precio, que funcionan como refugio. Las marcas tradicionales, en cambio, pierden participación en este contexto.
De este modo, el consumo argentino se está reconfigurando ante la presión de los ingresos, la inflación y la incertidumbre, donde se opta por comprar menos por vez, comparar más y elegir canales que permitan un mejor control del gasto.
















