La crisis en el sistema de salud de la provincia de Río Negro se intensifica tras la renuncia de Sergio Wisky como viceministro de Salud y el creciente descontento de los trabajadores del sector. La Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) asistió a esta situación al responsabilizar al gobernador Alberto Weretilneck por el abandono del sistema público y por la falta de espacios de negociación. A pesar de las numerosas manifestaciones por parte de los profesionales de la salud, el Ministerio de Salud, dirigido por Demetrio Thalasselis, no emitió declaraciones debido a compromisos de agenda.
La secretaria general de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de Río Negro, Cesira Mullally, detalló que en 2020 el número de trabajadores de la salud alcanzaba los 8.400, mientras que hoy no superan los 7.000. “Muchos optan por rebajar su dedicación exclusiva, lo que se traduce en una merma en la atención, ya que hay profesionales que antes estaban disponibles 44 horas y ahora solo 20”, expresó.
Misterio en Palermo: encontraron muerto a un enfermero rodeado de ampollas de drogas
Las renuncias de directores de hospitales esenciales también contribuyen a la crisis; en los últimos meses, se han ido líderes de instituciones como el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche, el hospital de Fernández Oro y el hospital de Cipolletti. Este éxodo se siente también en localidades como Viedma, donde se han reportado salidas en la dirección de hospitales.
El deterioro de la capacidad adquisitiva también es alarmante. Los trabajadores del sector calculan que se ha reducido un 75% en los últimos cinco años. Además, las recientes contrataciones se realizan bajo condiciones irregulares, como monotributo, lo que agrava la situación y limita las posibilidades de reclamar derechos laborales. “Hemos visto personas que no están oficialmente en planta ni en forma transitoria, o que cobran a través de colegas”, agregó Mullally.
En un contexto de incertidumbre, Sergio Wisky anunció su renuncia a fines de marzo, alegando la necesidad de “ordenar” el funcionamiento del Ministerio. Para reemplazarlo, se designó a Marina Deorsola, quien asumirá el cargo en abril.
El debate acerca de las horas extras
El uso de las horas extras se ha convertido en un tema central de conflicto en la salud pública de Río Negro. Los trabajadores señalan que su utilización es estructural para cubrir la falta de personal y que se enfrenta a demoras en los pagos, generar sobrecarga laboral y conflictos salariales. Según el Decreto N.º 764/2025, el gobierno restringió el pago de horas extras, limitándolas a montos mensuales específicos y reemplazándolas parcialmente por adicionales salariales con reglas más estrictas que comenzaron a aplicarse desde el inicio de 2026.
Mullally comentó que estos nuevos límites han generado malestar considerable entre los trabajadores, ya que, por ejemplo, solo se permiten 10 guardias médicas por mes. “Si un trabajador excede este límite, no le son abonadas las guardias o se le restringen los pagos para el mes siguiente”, añadió.
El sindicato exige la creación de canales de diálogo con el gobierno provincial, ya que actualmente la comunicación es prácticamente inexistente. “No hay paritarias por definición política y no se considera a organizaciones sindicales como ASSPUR”, advirtió la representante gremial.
En respuesta a esta problemática, los trabajadores de la salud, tanto profesionales como no profesionales, han decidido llevar a cabo una movilización el 9 de abril para visibilizar sus reclamos en defensa del sistema público de salud de la provincia.

















