En un giro inesperado de los acontecimientos, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha declarado a Marruecos campeón de la Copa Africana de Naciones 2025, tras un escándalo que envuelve la final disputada el 18 de enero, donde el conjunto marroquí había caído ante Senegal.
El escándalo de la final en Rabat
La final, llevada a cabo en Rabat, culminó en tensión. Senegal, cuyo equipo había llegado al partido con las expectativas altas tras haber ganado en la categoría una vez, evidenció un juego sólido. Sin embargo, un gol legítimamente anotado fue anulado por el árbitro y, en la jugada siguiente, un penal muy controvertido fue concedido a Marruecos tras una revisión del VAR.
Este momento crítica provocó una reacción significativa en el equipo senegalés, que comenzó a retirarse del campo. Sadio Mané, el capitán, logró convencer al equipo de volver a la cancha. Mientras tanto, los seguidores senegaleses mostraron su descontento con la seguridad del evento desde las tribunas.
Decisión de la CAF tras la apelación
La CAF, tras recibir una apelación por parte de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), decidió aplicar el artículo 84 del Reglamento de la competición y declarar a Senegal como incompareciente en la final. Como resultado, el partido se considera ganado por 3-0 a favor de Marruecos.
En su reunión, el Comité de Apelaciones determinó que el comportamiento del equipo senegalés había infringido el reglamento, justificando así su decisión. Además, la apelación marroquí fue admitida y ratificada, con el fallo que contrarrestó la sanción inicial impuesta a los marroquíes por incidentes ocurridos durante la final.
Consecuencias para Senegal y Marruecos
La decisión también conlleva sanciones para el jugador marroquí Ismaël Saibari, quien fue encontrado culpable de mala conducta. Aunque inicialmente enfrentaba una multa de 100.000 dólares, esta fue revocada y su suspensión se reduce a dos partidos, uno de los cuales ya ha sido cumplido.
Por su parte, la FRMF enfrenta multas menores en varios aspectos relacionados con el comportamiento de sus jugadores y el incidente de los recogepelotas durante el partido. La sanción de 100.000 dólares impuesta anteriormente fue revisada y mantenida, mientras que otras multas fueron reducidas a cifras más manejables.
Este fallo ha dejado a Marruecos como un nuevo campeón en el contexto futbolístico africano, cambiando su historia y proyecciones de cara al Mundial 2030, que organizará junto a España y Portugal.

















