La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva) había convocado un paro sin asistencia a los lugares de trabajo para el 6 de marzo, en el marco de tensas negociaciones paritarias. La medida se programó para el día previo a la Fiesta Nacional de la Vendimia, ante la falta de avances en la negociación salarial.
No obstante, el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó una conciliación obligatoria, lo que llevó al levantamiento del paro. A pesar de esto, los trabajadores de Foeva se hicieron presentes en el Carrusel, visibilizando su reclamo mediante pancartas.
La estrategia del gremio surge tras la ruptura formal de la negociación paritaria 2026, debido al rechazo de la propuesta salarial presentada por las cámaras empresariales durante la última audiencia, según indicaron desde la federación.
Vitivinícolas en pie de guerra por la amenaza de paro de Foeva
Cómo sigue la negociación
Daniel Romero, secretario de prensa de Foeva, reportó que la conciliación obligatoria se dictó el 5 de marzo y estará vigente por 15 días hábiles. “Esperamos que el Ministerio de Trabajo convoque nuevamente a las partes una vez transcurrido ese plazo”, afirmó.
En primera instancia, el gremio había solicitado un incremento del 18% en el primer semestre, tanto para trabajadores de viña como de bodega. En contraposición, el sector empresario ofreció un 0,8% mensual para bodega y nada para viña. Al ajustarse a un pedido del 17%, la oferta fue respondida con un 1% mensual para bodega ($50.000) y 0,5% para viña ($22.000). Romero indicó que esta propuesta fue considerada “insuficiente” y “miserable” ante el actual contexto económico.
Los trabajadores perciben un salario inicial en bodega de $838.000, mientras que en viña asciende a $739.000. “El objetivo es que los trabajadores recuperen al menos una parte del poder adquisitivo perdido debido a la inflación del último semestre”, destacó Romero.
Desde la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva), informaron que se cerró la paritaria con un aumento del del 57% más un no remunerativo y se divide en tres etapas
Postura del sector empresarial
Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, comentó que las partes se reunieron para hablar sobre sus posiciones. Sostuvo que existe una brecha significativa entre lo que la federación demanda y las posibilidades del sector productivo de ajustar los salarios.
Según Sosa, las limitaciones se deben a que el precio de la uva y del vino se mantiene estancado desde hace dos años, lo cual dificulta poder cumplir con las exigencias salariales. “Estamos intentando llegar a un número razonable dentro de las escasas posibilidades que tiene hoy el sector productivo. El Gobierno ya ha establecido un límite para los aumentos”, agregó.
Sosa destacó que la Secretaría de Trabajo les ha informado que no se homologarán aumentos superiores al 1,5% o incluso del 1% en algunos casos. “Hay distintas variables en juego en esta negociación, pero siempre con la mejor disposición para alcanzar un acuerdo”, concluyó.

















