Un reciente informe sobre el ausentismo escolar en los estudiantes secundarios de la provincia de Buenos Aires ha encendido la alarma entre las autoridades educativas. El estudio revela que uno de cada cuatro alumnos falta más de 45 días al año, lo que impacta negativamente en su rendimiento escolar.
El reporte, elaborado para el seguimiento de trayectorias escolares, examina datos de más de 1,6 millones de estudiantes y señala que el 36,9% de la matrícula faltó más de 28 veces en el año. Esta cifra se eleva al 43,6% en escuelas públicas, mientras que en colegios privados baja al 17,8%.
En el sistema público, el promedio anual de ausencias por alumno alcanza las 35,8 faltas, superando el promedio general de 32,1 y las 21,8 registradas en establecimientos del sector privado.
Aumento del ausentismo a lo largo de la trayectoria escolar
El informe también destaca que el ausentismo tiende a aumentar conforme avanza el recorrido educativo, especialmente entre los alumnos de primer a cuarto año del secundario.
Relación entre sobre-edad y ausentismo
El documento establece una relación directa entre la edad y el ausentismo: los estudiantes con dos o más años de sobre-edad son los que presentan mayores niveles de faltas. Asimismo, se observa que Matemática y Ciencias Naturales son las materias con más estudiantes pendientes.
Tras las instancias de intensificación en diciembre, ocho de cada diez materias fueron aprobadas, aunque existen diferencias significativas entre distintos tipos de escuelas: en las estatales, el nivel de aprobación fue del 75%, mientras que en el sector privado alcanzó el 90%. Sin embargo, el 18,4% de los alumnos terminó el año con más de cuatro materias sin aprobar.
El documento también subraya la fuerte correlación entre asistencia y desempeño académico. Solo uno de cada veinte estudiantes con hasta catorce faltas anuales adeuda más de cuatro materias, mientras que este porcentaje se eleva a nueve de cada diez cuando se trata de alumnos con más de 94 faltas. Esta situación denota que el ausentismo, la sobre-edad y las dificultades académicas son desafíos centrales del sistema educativo bonaerense.


















