La negociación salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA), las cámaras empresarias del transporte y el Gobierno nacional se ha complicado nuevamente. Una reciente audiencia oficial terminó sin acuerdo, reavivando la amenaza de un paro total de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo que impactaría directamente a millones de usuarios, incluyendo la región de La Plata y el Gran La Plata.
Reunión fallida entre la UTA y las empresas
El encuentro, convocado por la Subsecretaría de Relaciones del Trabajo, reunió a representantes del gremio y de las principales cámaras del sector (AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA), pero no logró resolver el conflicto. El eje central de la discusión continúa siendo salarios, estructura de costos y el rol de los subsidios al transporte, un combo que mantiene al sistema al borde del colapso operativo.
Un reclamo salarial sin solución
La UTA, conducida por Roberto Fernández, presentó en la audiencia una nueva propuesta de recomposición salarial, calificándola como una “última versión” tras varias instancias sin acuerdo. El gremio había rechazado un ofrecimiento previo del 1%, al que consideró una “burla”, y reiteró que los ingresos actuales de los choferes son insuficientes para sostener a una familia.
Ante la falta de respuestas concretas, el sindicato reafirmó su estado de alerta, enfatizando que no aceptará que los trabajadores sean rehenes de la disputa financiera entre las empresas y el Ejecutivo nacional. El mensaje fue claro: si no hay una solución real, habrá conflicto.
Las empresas ante un estrangulamiento financiero
Desde el sector empresarial, la respuesta fue predecible pero contundente. Las cámaras reiteraron su disposición para avanzar en una recomposición salarial, pero la condicionaron a la aprobación de una nueva estructura de costos por parte de la Secretaría de Transporte. Argumentaron que el sistema enfrenta un “estrangulamiento financiero” debido al atraso en los subsidios y advirtieron que cerca del 40% de las empresas se encuentra en riesgo de quiebra.
En el acta oficial de la reunión, los empresarios pidieron un cuarto intermedio para analizar la propuesta gremial junto a las autoridades de Transporte y confirmaron que fueron convocados por el Ministerio de Economía para una reunión clave el próximo lunes. Desde el Gobierno, el mensaje fue diplomático, instando a “extremar esfuerzos” para preservar la paz social y evitar la interrupción del servicio.
Inestabilidad política en el ámbito del transporte
El conflicto se desarrolla en un contexto de inestabilidad institucional. La reciente renuncia de Luis Pierrini a la Secretaría de Transporte, ocurrido apenas meses después de su asunción en reemplazo de Franco Mogetta, añade ruido a una negociación ya de por sí delicada. Su sucesor será Fernando Herrmann, designado por el Ministerio de Economía que dirige Luis Caputo, en un panorama donde la política de subsidios se mantiene como una variable clave del modelo económico del gobierno de Javier Milei.
Nueva audiencia y advertencias de paros
La Secretaría de Trabajo ha programado una nueva audiencia virtual para el martes 27 de enero a las 15:00. Sin embargo, desde la UTA ya advirtieron que, si no hay una respuesta concreta, el gremio avanzará con un plan de lucha que podría incluir un paro total de colectivos en todas las líneas de corta y media distancia del AMBA.
Para la región de La Plata, el impacto sería directo: menos transporte, más complicaciones para trabajadores, estudiantes y comercios, y un nuevo capítulo de tensión en un sistema que ya funciona al límite. En un contexto económico frágil y con alta dependencia del transporte público, la paritaria de la UTA ha dejado de ser un tema exclusivo del sector para convertirse en un problema social de escala metropolitana.
















