La reciente transferencia de la investigación sobre posibles irregularidades financieras en la AFA del juzgado penal económico de Marcelo Aguinsky al juzgado federal de Campana, dirigido por Adrián González Charvay, ha reavivado sospechas sobre el manejo de fondos en el fútbol argentino. Este acontecimiento ha confirmado muchas de las presunciones iniciales sobre el caso y ha encendido las alarmas sobre la relación entre la justicia, la política y el deporte.
La decisión que trama un nuevo capítulo en la investigación
Según especialistas en el ámbito judicial, la elección de Charvay como nuevo juez del caso no es sorprendente. “Cuando en un conflicto de competencias uno de los jueces pertenece a la jurisdicción del tribunal que debe resolver, lo más probable es que el caso quede para ese juez”, señaló un magistrado. Charvay, quien cuenta con vínculos con los servicios de inteligencia de la zona norte, había sido designado después de una decisión de Alberto Lugones, expresidente del Consejo de la Magistratura, quien se encuentra cerca de su jubilación.
La conexión de Charvay con el espionaje es conocida, habiendo trabajado en un contexto marcado por el legado oscuro de Antonio “Jaime” Stiuso. No obstante, quienes lo conocen aseguran que “tiene suficiente experiencia como para ya no tener dueño”, aunque se le ha asociado con la política de la localidad a través de su amistad con Federico Achával, el intendente de Pilar.
Denuncias que resuenan en los rincones del poder
Las nuevas revelaciones sobre el caso han surgido gracias a Matías Yofe, dirigente de la Coalición Cívica, quien se ha declarado víctima de una operación judicial intimidatoria. Esta denuncia ha apuntado directamente a César Mansilla, presidente del club Real Pilar, y a figuras cercanas a Achával, generando un efecto dominó en la política y el fútbol.
Yofe fue quien primero reveló una ostentosa propiedad atribuida a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, en Villa Rosa. Además, se mencionó a Claudia Pombo, expresidenta del Concejo Deliberante de Pilar y allegada a Sergio Massa, quien tiene lazos con Toviggino y otros actores políticos relacionados con la gestión del deporte.
Inquietudes sobre el manejo de fondos y su rastro
La incertidumbre también se extiende a los vínculos entre el fútbol y la justicia, con el magistrado Federico Villena, encargado de investigar a Ariel Vallejo, vinculado a Sur Finanzas, financiera que mantenía relaciones con clubes, especialmente del Gran Buenos Aires. Las consecuencia del cambio de juez en la investigación de Toviggino y Claudio “Chiqui” Tapia despierta numerosos cuestionamientos.
Además, persisten dudas sobre la legalidad de los contratos con Javier Faroni y su esposa Érica Gillette. ¿Han cumplido con las obligaciones tributarias correspondientes? Las silencios de directivos de clubes ante un panorama financieramente irregular también son motivo de preocupación.
Los millones que cruzan fronteras
Otra pregunta sin respuesta es el destino de varios millones de dólares supuestamente provenientes de Qatar, vinculados a la reventa de entradas de la Copa Mundial 2022. Estos fondos, supuestamente controlados por Toviggino, habrían transitado por Miami y podrían estar vinculados a la diputada provincial Marcela Faroni.
La figura de Jonathan “Tato” Pernía, un financista con conexiones en diversos países, aparece como un posible nexo entre el dinero irregular y la dirigencia de la AFA. Su implicación en operaciones irregulares con dólares oficiales ha contribuido a la creación de un entramado complejo que la justicia deberá esclarecer.
La política entra en escena internacionalmente
El encuentro entre Javier Milei y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, también ha llevado las preocupaciones sobre la AFA al ámbito internacional. Las asesorías políticas y los vínculos en Estados Unidos podrían ser fundamentales para entender el alcance de las acusaciones y sus consecuencias en la esfera pública.
Infantino, conocedor de los escándalos que han sacudido a la FIFA, podría servir como un aliado o un obstáculo para las figuras acusadas en Argentina. Mientras tanto, el debate sobre la transparencia en el fútbol continúa, dejando muchas preguntas abiertas sobre cómo se manejarán estos casos en un contexto tan problemático y lleno de sospechas.

















