El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, presentó un panorama económico preocupante para la provincia, destacando la difícil situación fiscal que enfrenta. En la inminente paritaria con la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER), el mandatario aclaró que no se discutirán aumentos salariales basados en el índice de precios al consumidor (IPC), sino en los ingresos actuales de la provincia.
El impacto de la inflación y la economía provincial
Weretilneck subrayó que el año 2025 cerró con una inflación del 31%, mientras que los ingresos provinciales crecieron un 23%, evidenciando una disparidad que afecta directamente a los programas y salarios. “Todos vemos cómo se cierran negocios y despiden trabajadores; la importación afecta mucho, y la gente paga cada día menos impuestos porque consume menos”, explicó el gobernador.
Ante esta realidad, el mandatario enfatizó que “la discusión no puede ser sobre inflación, sino sobre ingresos”. Aclaró que si los ingresos son suficientes, será posible considerar mejoras salariales, en caso contrario, no habrá margen para incrementos.
Paritaria en el horizonte y reclamos del gremio docente
La reunión con el UnTER está programada para el 22 de enero, y el gremio ha solicitado reconstituir los salarios que han perdido frente a la inflación. Actualmente, el salario de un maestro de grado es de $1.100.000, mientras que la canasta básica asciende a $1.900.000.
Weretilneck se mostró abierto al diálogo, indicando que “de parte nuestra tendremos la disposición para asegurar los 190 días de clases”. Sin embargo, también hizo un llamado a la flexibilidad del gremio y reconoció el derecho de los trabajadores a reclamar mejoras en sus ingresos.
Prioridades y limitaciones presupuestarias
Durante una entrevista en Radio Seis, el gobernador explicó que los ingresos provinciales están compuestos en un 60% por recursos nacionales y en un 40% por provinciales. Detalló que las obligaciones fiscales incluyen salarios, coparticipación a los municipios y el funcionamiento de servicios esenciales como salud y educación. “No puedo permitir que se cierren aulas o se reduzcan servicios”, afirmó.
Asimismo, advirtió sobre la posibilidad de una crisis fiscal si se continúa gastando al ritmo actual. “Este año termosará con un 31% de inflación y un crecimiento en ingresos del 23%, por lo que si gasto de la misma manera, terminaré fundiendo la provincia”, concluyó el gobernador, dejando en claro la complejidad del escenario económico.

















