Los nacimientos en la provincia de Buenos Aires sufrieron una caída significativa durante 2025, intensificando una tendencia que se ha consolidado en los últimos años. Según datos oficiales, el año cerró con una baja aproximada del 9% interanual y una diferencia histórica superior al 55% respecto a 2020.
Los datos del Registro de las Personas de la provincia indican que en 2025 se registraron 120.138 nacimientos, desglosados en 58.647 niñas y 61.491 niños. Comparado con 2024, donde la cifra fue de 131.186, esto representa una merma del 9,1% en solo un año.
La disminución es aún más notable al analizar los registros de años anteriores. En 2023, nacieron 141.785 bebés; en 2022, 154.046; en 2021, 166.102; y en 2020, el primer año con datos disponibles, se contabilizaron 186.588 nacimientos. La diferencia con el último año alcanza el 55,3%.
En cuanto a la distribución territorial, La Matanza lideró el ranking de nacimientos con 11.620 registros, seguida por La Plata con 7.332 y Quilmes con 5.494. También ocupan los primeros lugares Mar del Plata, Pilar, Morón y Moreno. Entre los distritos medianos y pequeños, se destacan Bahía Blanca, Tandil, San Nicolás y Junín.
Nacimientos en caída, un fenómeno global
Este fenómeno no es exclusivo de la provincia ni del país. Desde 2014, la cantidad de nacimientos en Argentina ha caído más de un 40%, en consonancia con una tendencia global de descenso en la fecundidad. Estudiosos a nivel internacional advierten que esta situación se acentuará en las próximas décadas.
La revista científica The Lancet publicó estimaciones de la Universidad de Washington que sugieren que para el año 2100, el 97% de los países del mundo experimentará tasas de fertilidad en descenso. Según dicho estudio, la población mundial podría disminuir de 8.200 millones a poco más de 6.300 millones de personas.
Mientras los nacimientos continúan disminuyendo, las defunciones en la provincia se han mantenido relativamente estables. En 2025 se registraron aproximadamente 133.900 muertes, muy por debajo del pico de 2021, durante la pandemia, cuando se superaron las 167.000. Como consecuencia, el saldo natural en la provincia de Buenos Aires ha cruzado a terreno negativo, con una relación entre nacimientos y defunciones que pasó de 1,29 nacimientos por cada muerte en 2020 a apenas 0,89 en 2025, reflejando el impacto del cambio demográfico en la región.

















