Una mujer falleció en la ciudad de Toay, provincia de La Pampa, debido a botulismo, conforme a los análisis del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas ANLIS-Malbrán. El Ministerio de Salud provincial comunicó que se está investigando el posible deceso de otra persona por la misma causa.
Confirman un fallecimiento por botulismo en Toay
Hasta el momento, la Dirección de Epidemiología provincial ha confirmado un caso a través de análisis de alimentos consumidos por la paciente fallecida, según informa Infohuella. En relación al segundo deceso, el Ministerio de Salud indicó que no se logró una confirmación diagnóstica definitiva, por lo cual la investigación epidemiológica sigue en curso. No se han reportado nuevos casos asociados al brote y los sistemas de vigilancia permanecen activos.
Con el objetivo de esclarecer los hechos, el Ministerio Público Fiscal realizó un allanamiento en un domicilio ubicado en Moreno e Italia de Toay, donde podrían haberse elaborado conservas caseras implicadas en el brote. La intervención, llevada a cabo con el apoyo de la Brigada de Investigaciones y el área provincial de Bromatología, permitió la incautación de materiales relevantes para la investigación, y el inmueble permanece clausurado.
¿Qué es el botulismo y cuáles son sus riesgos?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el botulismo se describe como una intoxicación grave y poco frecuente, ocasionada por toxinas neuroparalizantes producidas por la bacteria Clostridium botulinum. La enfermedad se asocia comúnmente a alimentos mal procesados, siendo >conservas, enlatados y productos fermentados elaborados en casa los más riesgosos.
Las toxinas botulínicas suelen generarse en ambientes con poco oxígeno, lo cual incrementa el riesgo al preparar alimentos sin los adecuados controles de higiene. A pesar de su baja frecuencia, el botulismo puede ser mortal si no se detecta y trata a tiempo.
Causas y prevención del botulismo alimentario
La OMS sostiene que el botulismo alimentario ocurre por el consumo de alimentos mal procesados, donde la bacteria o sus esporas pueden proliferar y liberar toxinas en condiciones anaeróbicas. Entre los alimentos de alto riesgo se encuentran las conservas vegetales con bajo nivel de acidez, pescados enlatados, así como productos cárnicos.
La Sociedad Argentina de Infectología (SADI) destaca que la enfermedad no se transmite entre personas, y su riesgo se limita a quienes ingieren los alimentos contaminados. Los síntomas pueden presentarse entre 12 y 36 horas después de la ingesta, con casos que se extienden de 4 horas a 8 días, e incluyen fatiga intensa, dificultad para tragar, visión borrosa, y parálisis progresiva.
Ante cualquier síntoma tras consumir conservas caseras, la consulta inmediata a un centro de salud es crucial. La atención médica temprana puede mejorar significativamente las posibilidades de recuperación y activar alertas para aislar alimentos peligrosos.
Medidas de prevención recomendadas
Tanto la OMS como la SADI sugieren diversas medidas para prevenir el botulismo, como:
- Mantener una adecuada higiene personal y en los espacios de manipulación de alimentos.
- Separar alimentos crudos de cocidos.
- Cocinar todos los alimentos a más de 70 °C.
- Almacenar correctamente los alimentos perecederos a menos de 5 °C.
- No interrumpir la cadena de frío.
- Utilizar solo agua potable e ingredientes seguros.
Es fundamental recalentar conservas antes de su consumo a >100 °C durante al menos 30 minutos para inactivar toxinas, y verificar el estado de los envases. El botulismo, a pesar de ser una enfermedad poco común, exige una atención crítica para evitar consecuencias graves y salvaguardar la salud pública.


















