Buscar en Diario La Noticia

Buscar

Herramientas

Enviar a un amigo Enviar a un amigo

Imprimir Imprimir

Nacionales

2/22/2011

POLITICA

El hermano actor de Juliana Awada cuenta por qué no fue a la boda con Macri

"Cada uno con su ideología", explica Alejandro. Por qué no le gusta la política.

Diario La Noticia - Nacionales - POLITICA - El hermano actor de Juliana Awada cuenta por qué no fue a la boda con Macri

Acaba de terminar un ensayo de El aire del río, la nueva obra de Carlos Gorostiza.

— La obra es divina –reflexiona Alejandro Awada, uno de sus protagonistas, mientras estiramos la sobremesa–. Desde un punto de vista humanista se mete de alguna manera en la Historia, así, con mayúscula. Narra una historia de amor que, de algún modo, también relata nuestra historia. Arranca en 1800, continúa cien años después y termina en los comienzos de 2001. Un relato amoroso, te repito, por los argentinos. Por la Argentina.

Y con la alegría de quien disfruta realmente del momento, añade Awada:

— Es una obra muy bien escrita, muy bien estructurada y, además, tengo el honor de estar trabajando tan a mi gusto con algo que pertenece a uno de los grandes dramaturgos de la historia del teatro en nuestro país. Gorostiza viene a los ensayos y eso me encanta. Disfruto escuchándolo y la verdad es que estoy muy feliz con él, con su obra, con la dirección de Ledvadni y con mis compañeros de elenco: Ingrid Pellicori y Pompeyo Audivert.

—También se me ocurre que, para un actor, trabajar en el San Martín es ser, a la vez, parte de la Ciudad. Como, en el caso de los actores europeos, la Comedia Francesa.

—Para mí es así. Un espacio que a mí me enseñó a ser mejor persona. Desde finales de la década del 80, cuando comencé a caminar por allí y de ese modo investigar, averiguar, descubrir qué es realmente el teatro. Y la esencia del teatro, desde el punto de vista del espectador, a mí me lo ha enseñado el San Martín, donde he visto el mejor teatro de mi vida. Sinceramente me parece que es un espacio (para nosotros los actores) relacionado esencialmente con el redescubrimiento permanente de lo mejor de nuestra profesión desde el punto de vista ético, profesional, tanto en relación con el material como con el espacio y, también, desde dónde se trabaja y para quién se trabaja. Para mí siempre es un honor que me convoquen desde el San Martín. Es algo que me da muchísimo placer y, también, mucha responsabilidad.

—Además, a lo largo de tantos años como director, Kive Staiff logró una programación que nunca fue de complacencia con la taquilla. Y esto tiene un mérito inmenso.

—Para mi gusto, Kive Staiff ha tenido un enorme compromiso con el ser humano y con su obra. Ha ofrecido siempre una programación excelente que abarcó siempre lo mejor del teatro universal y del teatro nacional. Todo hecho siempre con un rigor y con un criterio profesional en el mejor sentido de la palabra. Es un hombre por el cual yo siento una enorme admiración, un gran respeto, y lo quiero mucho.

—Gente como Kive no debería jubilarse nunca.

—Bueno, de hecho, en este mismo momento él está corridito a un costado, pero es muy probable que su entorno, la gente cercana, le esté pidiendo que, por favor, vuelva. Y ojalá lo haga porque, la verdad, te repito que es un placer trabajar en un espacio dirigido por él. Para mi gusto es un hombre muy inteligente, brillante y, además, una muy buena persona. Desde sus inicios, Kive, en el San Martín, siempre hizo descubrir mundos nuevos al espectador. De alguna manera nos permitió conocer a autores desconocidos que resultaron ser popes en el teatro del mundo y que luego se representaron muchas veces en la Argentina. Ha unido siempre el rigor artístico con un compromiso muy fuerte con la sociedad. Es un hombre de la cultura, y la Ciudad necesita a muchos hombres de la cultura al servicio de la transformación de la sociedad.

—Y a propósito de transformaciones, me gustó mucho algo que vos hiciste. Me refiero a haberte ido de “El anatomista”. Tengo una gran admiración por Andahazi, su fantasía y su talento, pero la puesta teatral no me gustó.

—Mirá, a mí la novela de Andahazi me fascinó. Y tengo un gran respeto y admiración por Andahazi. Además, me parece que en la versión teatral no estuvimos ni cerca de la novela. La adaptación es noble, pero la estética que se utilizó me parece que está más cerca de una actualidad alejada de lo que ocurre en la novela y de lo que a mí, personalmente, me gustaría que suceda en la representación teatral. Amo ese mundo renacentista pero reitero que, así como me fascina ese período, espero que algún día se haga la película de El anatomista. De otra manera. Es importante recordar que Andahazi tuvo un rigor muy grande. Entró realmente en un tema muy delicado y lo hizo con profundidad y mucho criterio. Además, hay allí muchas sublíneas a lo puramente narrativo como, por ejemplo, lo que sucede en una sociedad cuando la Iglesia tiene un amplio poder. Lo que sucede, también, cuando la Iglesia y la sociedad no permiten la evolución del individuo. De alguna manera, desde la óptica de Andahazi, Mateo Colón (el protagonista de El anatomista) es también una especie de Galileo Galilei. Es un descubridor, un transformador.

—Nada menos que del placer.

—Nada menos. Y a partir de ese momento se transforma toda una concepción de lo establecido hasta entonces. Solamente con esto ya tenés como para indagar durante mucho tiempo. Decíamos que ojalá se haga la película y se la realice con rigor. Yo entiendo que nosotros, en el teatro, nos equivocamos esencialmente en corrernos de la novela. Y si uno quiere adaptar la novela al teatro o al cine hay que ser muy fiel al texto original que, reitero, está muy bien escrito, con una gran riqueza. Contar entonces esa historia debe hacerse de una forma muy colorida y muy conflictiva.

—Bueno, supongo que éstas son cosas que ocurren cuando el actor es “pensante”. Yo he visto cosas tuyas muy buenas como “Un amor de Borges” que, de pronto, no tuvo tanta notoriedad. Fue un placer hacerlo, ¿no es cierto?

—Estamos hablando ahora de un señor que, para mi gusto, fue uno de los grandes escritores de nuestro país. Lamentablemente, son pocas las veces que tengo la oportunidad de meterme en ese universo, pero esto me produce un enorme placer, porque la riqueza artística y conceptual que tiene Borges es apasionante. La película fue muy rica e insisto en que fue un placer poder participar de ese universo. La dirigió Javier Torre y el protagonista fue Jean Pierre Noher.

—Cuando uno se detiene en la lista de todo lo que vos has hecho, como “Nueve reinas”, “La fuga”, “Relaciones carnales”, por nombrar solamente algunos títulos, resulta obvio que tu vida, como actor, es fascinante. Al mismo tiempo pensaba en qué personalidad decidida debe ser la tuya al no haber seguido la tradición de la familia Awada y trabajar en las cosas de tu papá.

Hay un ligero silencio y luego Alejandro retoma.

—Se ve que no pude. Pero dejame decirte que el haber descubierto la actuación fue algo muy importante para mí. ¿Por qué? Bueno, porque vengo de una familia de clase media con todos los condimentos de las clases medias o, si preferís, de la clase media argentina, y esto significa que de alguna manera lo que tiene que ver con el desarrollo, vamos a llamarlo “artístico”, está bastante alejado. No sé si yo tenía inquietudes artísticas. Tenía inquietudes de conocimiento en relación a encontrar un espacio que me permitiera adquirir justamente conocimiento. Y, de pronto, me encontré en una clase de teatro y dije: “Ah, aquí hay algo”. Empecé entonces a profundizar en eso y, de verdad, fue mi modo de empezar a conocerme y a conocer a los demás. Desde mi más tierna infancia siempre me interesó mucho lo relacionado con lo humano y lo social. Me apasiona y encontré allí la herramienta para poder expresarlo. Y con respecto a seguir con el emprendimiento de la familia, son estructuras comerciales y yo como comerciante no tengo ningún talento. Lo intenté cuando terminé el colegio y tuve algunas intenciones de estudios terciarios que, por supuesto, duraron muy poco porque estaban todos relacionadas con las matemáticas y la contabilidad, para las que no tengo, repito, ningún talento ni preparación. Tampoco para el tema del intercambio comercial. Yo solamente fracasaba y no me hallaba a gusto trabajando en la empresa familiar.

—Pero eso debió ser una desilusión para tus padres.

—Para mí también. Fue una desilusión para ellos y, además, un dolor advertir que uno de sus hijos no encontraba un lugar. Finalmente, de a poquito, lo fui encontrando y desarrollando yo mismo. Con el tiempo dejó entonces de ser una desilusión para ellos y se convirtió en una alegría.

—Y seguramente un motivo de orgullo. Además es muy interesante observar que, en tu familia, las mujeres se han hecho cargo de la empresa familiar.

Alejandro se ríe, distendido.

—Sucede que mi familia es un poderoso matriarcado. Mi madre, Pomi, se ocupa de que así sea y que siga siéndolo por los siglos de los siglos. Yo tengo un hermano mayor, me lleva seis años, y hará unos 25 años ya había montado con su mujer, Patricia Falcione, su propia empresa, que es súper exitosa.

—Cheeky.

—Sí, pero antes de eso trabajaba con mi padre. Después tengo una hermana, Leila, que es artista plástica y docente. Aunque somos muy familieros, hay tres de nosotros que no continuamos con la empresa familiar. Sí, en cambio, mis dos hermanas Zoraida y Juliana, que trabajan junto a mi madre. Les va muy bien. Y te repito que, siempre muy unidos, cada uno tiene su vida.

—Pero vos sos muy independiente. Por ejemplo, me parece que no fuiste ni al casamiento ni a la fiesta de Juliana y Mauricio Macri.

Alejandro sonríe levemente.

—No fui simplemente por independencia y porque, además, te reitero, me gusta ser independiente y ser responsable de mis decisiones. No fui a la boda por estas razones y por trabajo. Por las dos cosas.

—¿Cómo por trabajo…?

—En ese momento estaba haciendo El anatomista y el viaje a Tandil se complicaba porque hubieran tenido que levantar funciones y no tenía deseos de provocar semejante movimiento.

—Bueno, un actor no es necesariamente un animal político.

—Por lo menos yo, no –asegura Alejandro–, pero hay actores que sí lo son. Yo me encuentro muy lejos de la política y estoy, en cambio, muy cerca de lo social y de lo cultural al servicio de lo social. Quizás, en este sentido, lo relacione un poco con aquello comercial de lo que hablamos. No me encuentro, en cambio, relacionándome en lo político. Nunca me gustó el mundo de las conveniencias y me parece (por lo menos en lo que observo) que en las construcciones políticas casi todo se basa en el mundo de las conveniencias. Y esto, sinceramente, me resulta muy antipático.

—Me imagino que es todo un tema cuando tenés un político en la familia, ¿no?

—En ese sentido también soy independiente. Yo tengo mi propia familia, una mujer maravillosa que se llama Sabrina Farji. Ella tiene dos hijas. Yo tengo la mía, de 16 años, y estamos intentando armar y desarrollar nuestra familia. Tan es así que hoy te puedo decir que he encontrado a mi propia familia. La estamos construyendo con felicidad. Y con respecto al tema de Juliana, ella, por supuesto, es mi hermana, pero cada uno tiene su vida, cada uno elige su vida. También cada uno tiene su ideología y una mirada propia de la realidad y de la sociedad.

—¿Cómo es tu mirada?

Diario La Noticia - Nacionales - POLITICA - El hermano actor de Juliana Awada cuenta por qué no fue a la boda con Macri

Awada no fue a la boda de su hermana porque estaba en Bolívar filmando Una Mujer sucede, dirigida por el bolivarense Pablo Bucca.

—Esencialmente, yo considero, con respecto a nosotros, que me gusta que seamos Argentina y Latinoamérica y que no tengamos una mirada sometida a los Estados Unidos o a la concepción europea nacida con Sarmiento. Yo también elogio a Sarmiento, pero éste no es el momento ni el lugar para discutir esa concepción de la argentinidad con la que no estoy de acuerdo. Lo que puedo decirte es que deseo profundamente una Argentina para todos. Sin exclusión. Con las necesidades básicas satisfechas para todos los ciudadanos y dónde la cultura sea la piedra fundamental.

—El teatro está tan ligado con la educación que, si no tenemos educación para todos y no solucionamos el problema de chicos que ni trabajan ni estudian, no vamos a lograr ese ideal cultural al que aspiramos.

—Yo te hablé de algo más que de la educación: te hablé de la cultura. Por supuesto que la educación es fundamental, pero yo tengo la sensación (y aquí toco un poco de oído) de que justamente la educación en nuestro país está muy atrasada. Todavía hay allí una mirada muy dictatorial y autoritaria que indica a los chicos obligaciones con las que deben cumplir, en vez de darles a elegir para poder desarrollarse según sus propios deseos. Y esto es de una importancia fundamental. A partir de allí consideramos a la educación al servicio de la inclusión de un individuo en la sociedad. Debe aprender a elegir.

—Sí, pero para que el chico aprenda a elegir tenés que darle una base como para distinguir lo blanco de lo negro, ¿no?

—Estoy completamente de acuerdo. Dentro del marco que (desde el punto de vista cultural) nos contiene, para mí son fundamentales la ética y la moral. También el respeto por el prójimo es un elemento fundamental. Me parece que, en todas estas cuestiones, como sociedad y como individuos estamos pasando lamentablemente por un momento delicado y difícil. Sin embargo, me siento esperanzado, porque tengo la sensación de que 2001 no fue gratuito. Este país se cayó a pedazos y, a partir de allí, al haber descubierto ese dolor y esa destrucción, comienzan a construirse nuevas formas. Yo entiendo que, también de a poco, estos temas han comenzado a tocarse en terrenos sociales. Porque ningún niño nace malo ni ladrón. Entonces es fundamental formar para todos los argentinos un espacio de desarrollo para criarse como individuos libres en un ambiente en el que el respeto por el otro sea una cualidad básica.

—Desde ya. Pero aquí, por ejemplo, la televisión juega un rol importante.

Awada se ríe.

—Bueno, ahí tenemos para hablar por lo menos tres horas.

—Justamente. Vos hiciste “Los simuladores”, que fue una de las mejores cosas que tuvimos en los últimos años. Me parece que en televisión abierta ha sido de lo mejor desde todo punto de vista. ¿Por qué creés vos, entonces, que ese nivel de excelencia no se mantiene?

—Empiezo por lo más elemental: no se mantiene porque a los productores les resulta caro. Y, lamentablemente, en este momento lo que se busca es abaratar costos y hacer programas con bajos costos y rentabilidad alta. Programas donde la calidad, el desarrollo y la profundización de temas pasan a segundo término. Si vos querés realizar un buen programa de ficción en la Argentina, tenés que convocar a los mejores guionistas, a los mejores directores, los mejores actores, etc. Y esto seguramente les resultará caro.

—Bueno pero, por ejemplo, “Los simuladores” tuvo un éxito enorme.

—Esta es la contradicción que no comprendo. Lo han repetido durante ocho años seguidos desde 2002 y hace unos meses volvieron a pasarlo por el canal de aire. Eso quiere decir que les sigue funcionando el negocio. No creo que el tipo de producciones que están realizando, con bajísimos costos y dos o tres panelistas hablando de lo que sucede en la TV y la mar en coche, les signifique desde el punto de vista económico una erogación importante. Yo entiendo que también la televisión tiene que estar al servicio de la comunidad. No solamente ofreciendo los programas que vemos ahora, sino todo tipo de productos de servicios. Un buen musical, un buen programa científico, un buen programa de arte, qué sé yo. Hay allí tanto para hacer. Yo entiendo que, en este momento, los productores están mirando sólo el bolsillo y me gustaría que empiecen a contemplar también que son parte de una sociedad a la que tienen que brindar un servicio. Y en ese sentido deben ofrecer productos de calidad para que, como espectador, tenga yo la chance de elegir. Y donde el rating tampoco tenga tanto peso. De pronto un programa lindo, atractivo, amable (porque, además, muchos se quejan por la inseguridad, pero hoy todo está relacionado con la violencia) debería hacer reflexionar a los productores. Si queremos intentar mejorar esta sociedad, bueno, también mejoremos los productos. También yo soy hijo de nuestra televisión. Ojalá tengamos la chance de tener un pequeño porcentaje de la calidad de la televisión que se hizo en la década del 80. Programas que me enorgullecen y que hoy ni remotamente entran en los planes de los productores, como Compromiso o Nosotros y los miedos.

—Y años después también “Vulnerables”, “Culpables”, “Mujeres asesinas”...

—Lo curioso es que el hombre de nuestro medio es un hombre de calidad. Tanto el actor como el autor o el técnico. Tenemos toda la capacidad para hacer una muy buena televisión. Creo que hoy es un tema del productor.

—¿Cómo fue, para vos, hacer “Los exitosos Pells”?

—Hay algo que estoy aprendiendo ahora. Muchas veces accedí a ciertos trabajos por temor a mis dificultades económicas. Cuando accedí a Los exitosos Pells, era un programa recontra instalado y exitoso. Me convocaron para un personaje determinado y acepté. Pero no porque lo deseara sino porque en ese momento consideré que necesitaba económicamente tener un ingreso más. Por supuesto que de esto no me arrepiento, estoy agradecido y todo lo demás, pero hoy no tengo ganas de hacer una tira donde, en mi opinión, nuestro trabajo como actores no está jerarquizado y no nos permite desarrollar nuestro conocimiento como corresponde. En cambio, un unitario bien hecho le permite al actor profundizar el trabajo y ofrecer lo mejor de sí mismo.

Comentarios: 0

2/24/2011

Diario La Noticia - El “Sargento”, más duro que nunca
DEPORTES

El “Sargento”, más duro que nunca

Giménez reconoció que en 1996 no hizo un minuto de silencio por las víctimas de la Dictadura por decisión propia. Y sembró dudas sobre el arbitraje.

Comentarios: 0

2/24/2011

Diario La Noticia - Ahora, le copa más el promedio
COPA LIBERTADORES - INDEPENDIENTE

Ahora, le copa más el promedio

Aunque había dicho que la prioridad era la Libertadores, Mohamed reservaría varios titulares ante Peñarol con miras al clásico ante River.

Comentarios: 0

2/24/2011

Diario La Noticia - Riquelme no ocultó su bronca
FUTBOL - BOCA JUNIORS

Riquelme no ocultó su bronca

“No me gusta nada no jugar el sábado”, reconoció, disconforme con la decisión de Falcioni. Recordó que tiene ofertas del exterior, pero aseguró: “Me quiero retirar en Boca”.

Comentarios: 0

2/24/2011

Diario La Noticia - Según un cable de Wikileaks

Cedoc

POLITICA

Según un cable de Wikileaks

Héctor Collela, heredero del empresario, fue informante de la Embajada cuando estalló el escándalo de Antonini. El vuelo fue en un jet de la empresa de Pablo Yabrán.

Comentarios: 0

2/24/2011

Diario La Noticia - Mónaco se recuperó y festejó
TENIS - COPA DAVIS

Mónaco se recuperó y festejó

Pico derrotó por 7-6 (7-5), 1-6, 6-1 y 6-1 al mejor singlista rumano en el segundo punto de la serie que se disputa en el Parque Roca. El tandilense tuvo un profundo bajón en el segundo parcial, pero ...

Comentarios: 0

2/22/2011

Diario La Noticia - Detuvieron al sindicalista José Pedraza

DyN

POLITICA

Detuvieron al sindicalista José Pedraza

La jueza a cargo de la investigación del crimen del militante Mariano Ferreyra lo ordenó esta madrugada. Para el PO, "faltan detenciones". Los vínculos K.

Comentarios: 0

2/21/2011

Diario La Noticia - La vida pública y privada de Oyarbide, el juez más controvertido del país
POLITICA

La vida pública y privada de Oyarbide, el juez más controvertido del país

Maneja los expedientes más explosivos. Su delicada relación con el kirchnerismo y la intimidad en el exclusivo spa Colmegna.

Comentarios: 0

2/21/2011

Diario La Noticia - Eduardo Duhalde: "No hay voluntad de Scioli de alejarse del kirchnerismo"
POLITICA

Eduardo Duhalde: "No hay voluntad de Scioli de alejarse del kirchnerismo"

Además, no descartó una alianza con Macri, pero no lo acompañaría como vice. "Uno gana y el otro queda dos años fuera de la cancha", declaró.

Comentarios: 0

2/21/2011

Diario La Noticia - La torre de 360 metros que tendrá Avellaneda
ARQUITECTURA

La torre de 360 metros que tendrá Avellaneda

Hará de plataforma para la emisión de la TV Digital.

Comentarios: 0

2/21/2011

Diario La Noticia - Messi, a juicio con un diputado
POLITICA

Messi, a juicio con un diputado

El abogado del astro confirmó que inició los trámites para querellar al polémico Alfredo Olmedo. Los motivos.